Por El País
México.-El jarrito enano es una planta carnívora que crece en el sur de Australia. El dulce aroma de su néctar atrae a los insectos que, con la particular forma de jarrón de algunas de sus hojas, quedan atrapados. Lentamente, una enzimas digestivas descomponen al animal en sus nutrientes esenciales, de los que se alimenta la planta. La secuenciación ahora de su genoma ha permitido descubrir cómo esta y otras especies de plantas carnívoras desarrollaron el gusto por la carne.
“Obtienen en especial nitrógeno y fósforo, nutrientes esenciales para la planta”, dice el catedrático de genética de la Universidad de Barcelona, Julio Rozas, “y es la respuesta de las plantas que viven en suelos muy pobres”, añade. Rozas forma parte del grupo de científicos que han secuenciado el genoma del jarrito enano. La planta tiene la particularidad de que mientras parte de sus hojas son planas y tienen la tradicional misión de realizar la fotosíntesis, otras se moldean hasta formar el jarro que atrae, atrapa, digiere y absorbe a los insectos. Esta dualidad ha permitido comparar la expresión de los genes en unas hojas y en otras.
La investigación, publicada en Nature Ecology & Evolution, muestra que grupos de proteínas que en origen intervenían en el sistema defensivo del jarrito enano contra patógenos o para lidiar con el estrés vegetal ahora se dedican a producir enzimas digestivas. “Por ejemplo, la quitinasa básica, que descompone la quitina del exoesqueleto de los insectos”, comenta Rozas. Otra de las enzimas que ha desarrollado esta planta gracias a genes que han reorientado su misión es la fosfatasa ácida púrpura, que permite a la C. follicularis asimilar el fósforo que roba a sus víctimas.
A pesar de la distancia geográfica y evolutiva, se han modificado casi los mismos genes y han vivido los mismos cambios moleculares. También sufren la misma presión selectiva, crecen en suelos pobres en nutrientes. Esto hace pensar en que la evolución tiene un número limitado de rutas evolutivas a seguir. Se trata de un ejemplo de convergencia evolutiva o evolución en paralelo.





