Por Andrea Santa María
Luego de que trascendiera en redes sociales y algunos medios que la regidora María Elena Blanco Chávez podría enfrentar señalamientos de parte de funcionarios priístas debido a que continúa percibiendo un sueldo como enfermera de la Clínica del ISSSTE, el también regidor Héctor Olivares declaró desconocer el caso, asegurando que “en estos días” solicitaría a las autoridades correspondientes la documentación que le permita emitir un juicio al respecto.
El miembro del Cabildo emanado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), afirmó que, a reserva de confirmar este hecho, este tipo de cuestiones debieron haber sido revisadas “desde que ellos formaron su planilla antes de las elecciones”, apuntando que hechos de esta naturaleza ponen en la mesa la necesidad de hacer una revisión detallada del “perfil de todos y cada uno de los regidores que están dentro de la administración para revisar que no hayan caído en ninguna ilegalidad”.
Corroboró que, conforme a los lineamientos legislativos del Ayuntamiento, “un regidor no puede percibir ningún otro lugar dentro del gobierno”, comentando que, en caso de comprobarse que ella lo ha hecho, las consecuencias podrían ser “dejar uno de los puestos o, si es que tuvo salario, regresarlo”.
Respecto a este mismo tema, la alcaldesa, Maki Ortíz Domínguez, expresó que habrá que dar seguimiento a esta situación, esperando el que “ella presente las pruebas de ese dicho y qué se está llevando a cabo” puesto que, por el momento, “desconoce los lineamientos” que esta institución de salud tiene con sus empleados, pero resaltando el que “esas aclaraciones se tendrán que ir dando”.





