Por El País
Un tercio de la población mundial está expuesta a condiciones climáticas que producen olas de calor mortales, debido a la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que hacen que sea “casi inevitable” que ocurran muertes por altas temperaturas en vastas áreas del planeta. Y las predicciones son aún peores: la cifra llegará al 48% de la población hasta 2100, aunque se reduzcan las emisiones de esos gases. Estas son las principales conclusiones de un estudio realizado por geógrafos de la Universidad de Hawái, que analizaron más de 1.900 casos de muertes relacionadas con olas de calor en 36 países en las últimas cuatro décadas.
“Fue un choque encontrar tantos casos”, cuenta Camilo Mora, principal responsable de la investigación, por correo electrónico. “Habíamos estudiado algunas olas de calor como la que asoló Europa en 2003, pero encontrar tantos registros de personas que fallecieron debido a altas temperaturas en todo el mundo fue asombroso”.





