
Cientos de habitantes de Honduras salieron el pasado miércoles en caravana rumbo a Estados Unidos huyendo de la devastación causada por los huracanes Eta e Iota en la empobrecida nación centroamericana, que ya venía resintiendo los embates de la epidemia del coronavirus.
Los migrantes, en su mayoría jóvenes con mochilas y algunas mujeres cargando niños, partieron de la llamada Gran Terminal de autobuses de la norteña ciudad industrial San Pedro Sula, convocados a través de redes sociales rumbo al puesto aduanero fronterizo con Guatemala de Agua Caliente.
“Todo lo perdimos, no tenemos otra opción más que irnos para Estados Unidos”, dijo a un noticiero de televisión un hombre de mediana edad, que viajaba con su esposa y un primo y que aseguró habitar en la ciudad La Lima, una de las más golpeadas por las inundaciones provocadas por los ciclones.
Por Agencias





