
Por Agencias
El ex presidente de Nissan, Carlos Ghosn, hizo su primera aparición pública desde su huida de Japón y negó las acusaciones de malversación financiera, asegurando que no tuvo más remedio que huir del país por el trato injusto que según él estaba recibiendo.
“Los cargos contra mí no tienen ninguna base”, dijo en una rueda de prensa en Beirut, agregando que el sistema judicial le consideraba “presunto culpable” y que se escapó “de la injusticia y la persecución”.
El ex jefe de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, que llegó a Líbano el 30 de diciembre, repitió que no huyó de la justicia japonesa y declaró que escaparse de Japón fue “la decisión más difícil de mi vida” pero la tomó para protegerse ante la “imposibilidad de un juicio justo”.

Además, denunció que fue blanco de “vergonzosos y continuos ataques de los medios orquestados por los fiscales japoneses y los ejecutivos de Nissan” durante su estancia en el país, donde consideró que “nunca tendría que haber sido arrestado”.
Ghosn fue detenido en noviembre de 2018 cuando salía de su jet privado en Tokio. En abril de 2019 fue liberado bajo fianza tras haber pasado 130 días en prisión. Desde entonces estaba bajo arresto domiciliario y no podía salir del país a la espera de un juicio que aún no tenía fecha.





