Por Excélsior
“Ningún pueblo es criminal, narcotraficante o violento”, advirtió el Papa en una carta enviada a un encuentro de líderes sociales en Estados Unidos en la cual instó a generar una energía positiva que atraviese los “muros de la exclusión, el racismo y la intolerancia”.
Aunque no se refirió explícitamente a la política del presidente Donald Trump, Jorge Mario Bergoglio hizo referencia a situaciones de actualidad en la Unión Americana, como la migración y el cambio climático.
“Sabemos qué pasa cuando negamos la ciencia y desoímos la voz de la naturaleza. Me hago cargo de lo que nos toca a los católicos. No caigamos en el ‘negacionismo’. El tiempo se agota. Actuemos”, apuntó.
Palabras en evidente contradicción con el pensamiento de Trump quien no sólo es un escéptico del calentamiento global sino que, además, considera a ese fenómeno como “una teoría inventada para afectar a las empresas estadunidenses”.
En otro pasaje del escrito, difundido en español y en inglés, Francisco aclaró que “ningún pueblo es criminal” y “ninguna religión es terrorista”, porque “no existe terrorismo judío” o “terrorismo islámico”. Y apuntó: “Ningún pueblo es criminal o narcotraficante o violento”.
Otra mención significativa si se toma en cuenta que Trump basó su campaña presidencial en la estigmatización de los mexicanos acusándolos de “narcotraficantes y violentos”, y una vez en el poder firmó una orden ejecutiva para cerrar la migración a todas las personas provenientes de siete países musulmanes.





