
Agencia AP
Managua, Nicaragua.- Con más de 2,200 casos confirmados de dengue, unos 55 mil casos sospechosos y al menos ocho personas fallecidas este año, el gobierno de Nicaragua intenta frenar una epidemia que amenaza a varios países de Centroamérica.
Según el último reporte oficial del Ministerio de Salud, ocho nicaragüenses murieron este año tras contagiarse con el virus, transmitido por la picadura del mosquito Aedes Aegypti. Las últimas tres víctimas son niños.
El Ministerio de Salud decretó el martes “alerta epidemiológica” en todo el país, situación que obliga a las autoridades sanitarias a redoblar sus campañas de fumigación y destrucción de criaderos del zancudo, que pica de día e incuba sus larvas en depósitos de agua limpia.
Este miércoles, la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, dijo que están decididos a “trabajar en grande” para impedir la proliferación del insecto transmisor y que tan solo el martes los brigadistas de salud realizaron 27 mil 504 visitas en comunidades afectadas.





