Por Andrea Santa María
Aunque la tradición de las piñatas de estrella y de 7 picos para esta temporada decembrina se niega a morir, el consumo de este tipo de productos en comercios establecidos durante este 2016 presentó una disminución debido, tanto a las variantes económicas que han afectado a la población, como al aumento en la oferta de revendedores.
Para Abigail Martínez, “piñatera” desde hace más de 10 años, esta última cuestión es la que ha tenido un mayor impacto en los ingresos que tuvieron durante estas semanas, ya que “hay mucha competencia porque ya todos venden piñatas” lo cual ha provocado que deban disminuir los precios y la producción de las mismas.
Señaló que aunque la oferta aumenta no sucede así con la demanda, puesto que la población compra cada vez menos este tipo de productos, indicando que muchos de los clientes refieren “el costo del dólar” como uno de los motivos por los que solicitan un “descuento en la compra porque ya no alcanza”.
“El 24 las ventas fueron bajas, estamos esperando que para el 31 se ponga bueno para, al menos, terminar con la que hicimos para Año Nuevo porque, muchas de las que tenemos en venta ahorita, son de las que sobraron el 24, así que decidimos ya no fabricar para que no se queden”.





