Morir por la artillería o el frío

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POR EL MUNDO

Los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los separatistas prorrusos respaldados por Moscú en el este de Ucrania causaron el mayor número de bajas desde hace meses: siete personas muertas. Tres soldados ucranianos murieron y otros 24 resultaron heridos en la ciudad industrial de Avdiivka, informó el Ejército, mientras que los rebeldes informaron de cuatro muertes y siete heridos en sus filas. Además están los miles que se quedaron sin luz, calefacción y agua, justo cuando las temperaturas están alcanzando los 20 grados bajo cero.

Las autoridades ucranianas han advertido de la amenaza de una catástrofe humanitaria debido a que el corte de los suministros afecta a una zona donde actualmente se registran temperaturas gélidas durante buena parte del invierno.

De momento anoche no se había podido reparar el tendido eléctrico dañado ni restablecer el suministro de agua y calefacción, explica el gobernador de la provincia de Donetsk, Pavel Zhebrivskyi. El gobierno regional se preparaba ayer para evacuar a todos los residentes de Avdiivka (en manos ucranianas), donde vivían alrededor de 35.000 personas antes de que comenzaran los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los separatistas en 2014. “Lo haremos en última instancia. Queda una oportunidad de restablecer la calefacción”, subrayó un alto responsable militar, Fredon Vekoua.

“Estamos trabajando para asegurar la provisión de las necesidades básicas de las personas. Al mismo tiempo, Ucrania se asegura de que nuestros socios internacionales sean plenamente conscientes de la situación”, explicó a través de una nota enviada a EL MUNDO la viceprimera ministra, Ivanna Klympush-Tsintsadze. El conflicto en Ucrania, iniciado hace casi tres años, ha causado ya unos 10.000 muertos. Kiev acusa a Moscú de haber invadido con sus tropas el este del país y exige la retirada de las fuerzas rusas de esos territorios.

Los enfrentamientos en el este de Ucrania se han intensificado justo un mes antes de que se cumplan dos años de los acuerdos de Minsk, que contemplan, además del alto el fuego, la concesión de un estatus de autogobierno especial a las zonas en manos de los prorrusos, una reforma constitucional y la celebración de elecciones locales en los territorios separatistas. Pero Kiev se niega a avanzar en el componente político de esos acuerdos mientras no recupere el control de los tramos de frontera con Rusia que quedan en manos de los rebeldes, que reciben armas y refuerzos desde el país vecino.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó esta noche una declaración en la que expresa su preocupación ante el recrudecimiento de la crisis en el este de Ucrania e insta a restablecer la tregua en Donbás. El agravamiento de la situación ha obligado al presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, a interrumpir su visita oficial a Alemania.

¿Qué bando es responsable de esta escalada de tensión?

Ambos bandos se cruzan acusaciones. El lunes desde Berlín el presidente ucraniano pidió “actuar con firmeza” frente a Moscú por apoyar financiera y militarmente a los separatistas del este de Ucrania. Kiev asegura que los secesionistas lanzaron más de 80 misiles grad contra las posiciones de las tropas ucranianas en Avdiivka. “Estas acciones del Kremlin pueden calificarse como un crimen de guerra, ya que violan la Convención de Ginebra”, señaló el ministerio ucraniano de Exteriores, que llamó a la comunidad internacional a presionar a Rusia para poner fin a la escalada de violencia y evitar así una catástrofe humanitaria.

Poroshenko ha exigido, “para llevar al lado ruso a la mesa de negociación”, que no se rebaje la “presión” sobre Moscú, haciendo referencia al debate sobre las sanciones a Rusia que tiene lugar tanto en EEUU desde la llegada de Donald Trump a la presidencia, como en la Unión Europea, donde algunos países se han mostrado reacios a prolongarlas. O al menos dispuestos a discutir sobre su renovación. Lo cierto es que con el nuevo inquilino de la Casa Blanca las viejas repúblicas de la URSS se sienten menos apoyadas ante una eventual agresión.

Moscú ha vuelto a recurrir al argumento de ‘falsa bandera’. El portavoz de Putin dijo a la prensa que el Kremlin tiene “informaciones fiables” según las cuales fueron unidades renegadas de las fuerzas de Kiev, y no las Fuerzas Armadas ucranianas, las responsables de comenzar los ataques. Desde la autoproclamada república popular de Donetsk se asegura que entre el domingo y el lunes las tropas ucranianas sufrieron 78 bajas mortales.

Por su parte, la viceprimer ministra Klympush-Tsintsadze es tajante: “El mundo debe conocer la verdad sobre los crímenes del Kremlin, sólo entonces se dará cuenta de la profundidad del abismo al que todos estamos siendo empujados por Rusia”. También acusa a Moscú de haber invadido con sus tropas el este de Ucrania y exige la retirada de las fuerzas rusas de esos territorios.