Por Minerva Hernández
MATAMOROS, Tamaulipas.- Francisco Gallardo López, párroco responsable la Casa del Migrante y el indigente, señala que se siguen presentando problemáticas y riesgos con los migrantes.
Señaló que el mes pasado llegó una gran número de personas que fueron deportadas y el problema aquí es que no todos se regresen a su casa, ya que algunos se quedan aquí en la frontera porque no tiene a ningún familiar quien les ofrezca su apoyo
Esto se ha convertido en una grave situación pero no sólo en Tamaulipas sino en todo México y aun falta mucho por hacer, ya que esas personas desde que llegan al municipio sufren, porque no se dan las condiciones para ofrecerles un trabajo y puedan sobrevivir con sus propios recursos.
El problema es que no cuentan con ningún documento y esto agraba más la situación porque no hay como demostrar su identidad y así no les ofrecen un empleo, por eso es importante que tanto autoridades gubernamentales e incluso instituciones privadas se unan y hagan algo al respecto sobre esta situación.
Expresó que la casa del migrante ya tiene 28 años trabajando sin cerrar un solo día, sin embargo no es suficiente y aún hay muchas cosas que se tienen que hacer para controlar esta problemática.
Otro punto que se tiene que ver es que algunos de los deportados tiene un círculo vicioso y que quiere regresar a los Estados Unidos lo mas pronto posible y en su desesperación buscan todas las formas para llegar hacia los Estados Unidos, incluyendo el apoyo de los coyotes y a veces caen en manos de criminales y pone en peligro su vida.





