Miedos que solo las mujeres tenemos

718

FUENTE ACTITUD FEM

1. Estar manchada

Cuando estamos en nuestros días, muchas mujeres nos volvemos las criaturas más paranoicas del mundo: examinamos la silla cada vez que nos levantamos, le pedimos a la amiga más cercana que se asegure de que no tengamos una gran mancha roja en la falda y ni de broma nos ponemos un pantalón blanco.

2. Olvidar que traes un tampón puesto

Si un tampón está bien colocado, no se siente. Por eso es tan fácil olvidarse de que traemos un objeto cilíndrico en la vagina. Sin embargo, el miedo está presente: tantas historias de mujeres con Síndrome de Shock Tóxico nos han dejado traumadas (¡y con razón!). ¿Y si se me olvida el tampón que traía puesto y lo descubro hasta la próxima vez que me vuelva a bajar? ¿Y si se me olvida y tengo sexo? ¿Y si me quedo dormida con un tampón y no despierto NUNCA? ¿Y si mejor me cambio a la copa menstrual de una vez y para siempre?

3. Estar embarazada y no saberlo

Todas hemos visto esos programas en el que una mujer, de manera inesperada, se levanta a parir un bebé no planeado a las tres de la mañana. Con todo y método anticonceptivo, ciclos menstruales regulares y una inexistente panza de embarazo. Y, aunque es rarísimo que pase, no deja de asustarnos.

4. Traer las altas

Típico que el clima estaba muy agradable cuando te vestiste en la mañana, pero en la tarde empieza a hacer frío y temes que los pezones se te asomen a través de la blusa. Y, como no sabes cómo se ven, andas permanentemente con los brazos cruzados sobre el pecho, sobre todo en el transporte público y otros espacios donde abundan los acosadores. Ugh.

 

mujer miedos 1

 

5. Que se te atore la falda en los calzones

Nunca me ha pasado, pero uno de mis mayores miedos es salir del baño de la oficina con la falda atorada y los calzones a la vista del mundo. Y caminar así una gran distancia, a través de cubículos y escritorios, hasta que algún compañero tenga la amabilidad de avisarme o yo me dé cuenta sola.

6. Que el DIU se te pierda en las profundidades del cuerpo, o que se salga sin que te des cuenta

El dispositivo intrauterino es una gran opción anticonceptiva: su efectividad es del 95% al 99% y puedes usarlo hasta cinco años seguidos, con sus respectivos chequeos. Además, el DIU de cobre puede librarte de la montaña rusa emocional que provocan los métodos hormonales. PERO, para muchas mujeres, es imposible olvidar el hecho de tener un objeto extraño incrustado en el útero: ¿Y si un día ya no siento los hilitos que indican que está en su sitio? ¿Y si, para encontrarlo, el ginecólogo tiene que hacer una dolorosa búsqueda en mi interior? ¿Y si se me salió sin darme cuenta y he estado teniendo sexo irresponsablemente todo este tiempo

7. Que te baje mientras tienes sexo

A una amiga le pasó.

8. Que se te baje el pantalón cuando te agachas

Los pantalones a la cadera son el peor invento del mundo: por si los tacones y el pelo larguísimo no nos tenían suficientemente limitado el movimiento, esa prenda de vestir hizo que empezáramos a agacharnos con recelo. O peor: que nos subiéramos el pantalón exageradamente antes de sentarnos en una silla con respaldo abierto.

9. Ponerte un vestido y no podértelo quitar

No sé qué haría si un día, en el probador de una tienda, me pusiera un vestido que me queda un poco chico… y ya no me lo pudiera sacar. Antes que pedirle ayuda a una de las empleadas y morir de vergüenza, tal vez preferiría quedarme atrapada en el vestido y morir de hambre y sed como casi le pasa a James Franco en 127 horas.