México y Rusia ‘dan un salto juntos’ hacia el espacio

Representantes de la firma espacial rusa, Roscosmos State Corporation, y de la empresa espacial mexicana, SpaceJLTZ, sostuvieron una reunión de trabajo sobre las perspectivas de cooperación.

Con sede en el territorio de Glavkosmos, en la reunión participó Yuri Urlicic -primer subdirector general de desarrollo de grupos orbitales y proyectos prospectivos- junto al cofundador y director técnico de SpaceJLTZ, Joel Contreras Lima.

En el encuentro se discutieron las posibilidades y perspectivas de la cooperación de SpaceJLTZ en el marco del programa ruso “Esfera”.

La participación de la parte mexicana en este proyecto, teniendo en cuenta los conocimientos y habilidades únicos acumulados por la industria espacial rusa, podría permitir a México y a otros países latinoamericanos pasar a un nivel tecnológico cualitativamente nuevo en las comunicaciones espaciales, la navegación y la vigilancia en un corto período de tiempo.

Por su parte, SpaceJLTZ se ha ofrecido a ayudar a Roscosmos a promocionar sus productos y servicios en el mercado latinoamericano, cuya mentalidad y especificidad es la más comprensible de SpaceJLT. Tras la reunión, las partes acordaron determinar los próximos pasos de la cooperación entre las empresas en un futuro próximo.

Futuro de la ingeniería espacial mexicana

De cara al progreso de la ingeniería espacial mexicana, Space JLTZ presentó el lanzamiento del nanosatélite D2/Atlacom-1, el primero con fines comerciales al servicio de una empresa mexicana, lo que representa un paso contundente en la nueva era espacial, en palabras de José Luis Terreros Corrales, CEO de la compañía.

Impulsada por innovación space tech, el nanosatélite será utilizado para el procesamiento de imágenes de la superficie terrestre que puedan impactar en el sector agrícola y la formación de estudiantes de la Universidad Politécnica de Atlacomulco, enfocados en análisis y procesamiento de datos satelitales.

El D2/Atlacom-1 fue lanzado al espacio este miércoles 30 de junio a bordo del cohete Falcon-9 de SpaceX, desde Cabo Cañaveral, en Estados Unidos, mientras que la firma de origen poblano desarrolló el nanosatélite como parte del consorcio internacional Hyperactive, integrado también por Nano Avionics y Dragonfly Aerospace.

POR FORBES