
En Tampico y su conurbación se construyeron más de 100 fosas durante la pandemia, hace más de 5 años, las cuales hoy se convierten en el símbolo de un momento trágico tras la muerte de cientos de personas, espacios dedicados a la muerte que están prácticamente en el olvido en los cementerios locales.
Uno de los cementerios en los cuales se logró construir fosas para tratar de desfogar las morgues de nosocomios como el “Dr. Carlos Canseo” y el Seguro Social que estaban saturadas, fue el camposanto de la colonia Colinas de San Gerardo. Ahí se colocaron algunas fosas, en la parte final del camposanto,
Está sobre la avenida Hidros y una serie de zonas habitacionales, pero el lugar en el cual se encuentran esas tumbas que se definieron para la pandemia, quedaron tapadas por la maleza, Sin querer, se convirtieron en un símbolo de la crisis sanitaria y los muertos que dejó, bloqueados la hierba y el paso de los años.
“Por el covid-19, fue entonces que se hizo eso solo que está enmontado, ya no se ven las fosas o ya no ya lo alcanzaron a limpiar por esa parte del cementerio, me imagino que este por la cuestión de la enfermedad”, detalló el regidor Martín Castellanos Castelán, comisionado de Cementerios Municipales de Tampico.
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No hay forma de poder acceder a dicha zona de las fosas, que se convirtieron en un monumento, en una obra que evidencia que hace más de cinco años, una enfermedad enlutó a miles de familias de Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
“Se construyeron esas fosas en los cementerios de Colinas de San Gerardo, en Tampico; y en Las Chacras, en Ciudad Madero. En su momento se requería espacio por la saturación de los hospitales”, declaró Nicolás Berumen, titular de la Comisión Estatal contra Riesgos Sanitarios (Coepris).
De acuerdo a información de las autoridades de Ciudad Madero, en esos momentos se lograron sepultar en esas fosas del cementerio de Las Chacas, aproximadamente a 25 personas en un día. La demanda de espacios para sepultura fue considerable, incluso, las empresas funerarias solamente hacían cremaciones.
A pocos días de los muertos, una densa hierba y árboles, cubren los que son parte de esas fosas que se hicieron de manera emergente en aquella pandemia que mató a miles de personas, en un terreno cercano al panteón de Colinas de San Gerardo, en el norte de Tampico.
Por “Milenio”





