Por Mario Treviño
Ciudad Victoria, Tamaulipas. Lupe Ross ante todo es mamá, soñadora, ciclista, tejedora, cocinera, titiritera y feliz tallerista, así se define, tiene de un poco de allá y un poco de acá.
Empieza dando talleres de papalotes para el colectivo S.O.S 834, en Cd Victoria Tamaulipas donde ese grito de ayuda le ayudó a ella a iniciarse en estos caminos del arte,
-Tuve la fortuna de tener al mejor de todos los maestros titiriteros y aunque me casé con la técnica de los títeres de manopla no me cierro a aprender otras
En un inicio empezar a dar talleres fue un reto, pero mi amiga Varinia que siempre creyó en mí, más que yo, me animó. En el primer taller de papalotes que di, pude compartir con los niños esa experiencia mágica a la hora de volarlos, a todos no nos importaba tamaño, a todos se les dibujaba esa sonrisa al volar los papalotes. Esa experiencia me ánimo a ir por más
Y ya no se detuvo, se preparó cada vez más y más con los mejores maestros en la materia, con los que le legan no solamente un oficio, sino un público: Tuve la dicha y el honor de tener al Maestro Montenegro de gurú por así decirlo, el me enseñó a hacer títeres y a manipularlos, aunque la técnica que más me gustó es los títeres de manopla,. Otro de los maestros que le echó la mano en estos menesteres: El Maestro Arnoldo Izaguirre de Matamoros me enseño también varios trucos, un poco de aquí y un poco de allá… me han hecho lo que soy actualmente He trabajado muy de cerca con el Colectivo S.O.S 834 y también de manera independiente Pero el colectivo me dejado grandes amistades y lecciones no solo de vida si no de amor. Trabajar con los niños y acercarles otras realidades a través de los cuentos y de los títeres ha sido una de mis mejores satisfacciones.
Combinar el oficio del titiritero con el del juglar es lo que hace Lupe Ross en sus intervenciones en el espacio público o en sitios destinados para ellos, no es ajeno verla participar en los esfuerzos para recuperar espacios públicos y en eventos donde se concentren familias para recuperar la paz. En esta nueva narraturgia donde los personajes conversan con los niños y resuelven sus dudas con soluciones amables y amabligables es lo que hace Lupe Ross
Mis dos pequeñas Cristina y Fernanda son mi más grande inspiración y mis maestras de vida y de amor. Alguna vez me dijeron: “mamá eres la mejor” yo solo pude contestar con un nudo en la garganta -no hijas mías. ustedes me hacen ser mejor, por ustedes estoy volviendo a jugar
Así es lupe, lupita mi amor yehah, yeah, yeah…






