Los ratones volverán a volar

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Por El País

Los ratones podrán volar al fin. Después de muchos meses de embargo, las docenas de grupos de investigación que tenían sus planes paralizados podrán volver al trabajo. Se trata de científicos que estudian enfermedades como la diabetes o la epilepsia en Canarias y que, durante todo este tiempo, tenían sus trabajos parados o en riesgo de poder continuar. Incluso se llegó al punto de que se tuvieran que devolver las ayudas y suspender una línea de investigación. Ahora, Iberia da marcha atrás y permitirá que los animales de laboratorio viajen en sus vuelos de carga.

Desde hace casi un año, las compañías aéreas Iberia y Air Europa habían decidido casi a la vez vetar por completo el traslado en sus aviones de animales dedicados a la experimentación científica. Esta decisión afectaba esencialmente a las investigaciones del archipiélago canario, que por su situación geográfica dependía de los vuelos para sus trabajos. “Estamos muy desesperados. Así es imposible que llevemos a cabo nuestros proyectos”, decían hace tres meses los investigadores. Aunque la legislación es muy restrictiva y cada vez hay más alternativas, hay investigaciones que siguen dependiendo de modelos animales para avanzar hacia su cura.

La responsable de la gestión de los animales para la investigación de la Universidad de La Laguna, María Rosa Arnau, confirma que tras consultar por enésima vez, el viernes le anunciaron desde IAG Cargo (la división para transporte de mercancías de Iberia) que el veto había desaparecido, como adelantó Diario de Avisos. “Nos dijeron que el embargo se ha levantado únicamente para las dos provincias Canarias debido a presiones ministeriales”, explica Arnau. Una portavoz de Iberia confirma a Materia que el veto a transportar animales de laboratorio sigue vigente salvo para el archipiélago, aunque no ha querido detallar los motivos del cambio de política. Iberia argumentaba que la prohibición de transportarlos se debía al riesgo que supone que los roedores puedan escapar y mordisquear el cableado del avión. Air Europa no ha informado todavía de posibles cambios en su política.

“Hasta que no vea los ratones aquí no me lo voy a creer”, asegura Arnau, que ya ha hecho un primer pedido que corría prisa: 96 ratonas para investigar en leishmaniasis en el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias. En principio, estas ratonas podrían llegar a la isla de Tenerife la semana que viene. A finales de noviembre, un grupo de ratones que se había quedado tirado en Madrid por culpa del embargo pudo llegar a Tenerife gracias a un avión estafeta del Ejército del Aire. Arnau ha aprovechado esta oportunidad para preparar otro pedido que le permita renovar el animalario.