Denuncian un ataque químico del régimen sirio con decenas de muertos

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Los equipos de rescate de los Cascos Blancos, socorristas voluntarios que operan en las zonas rebeldes de Siria, han denunciado que un ataque del régimen con armas químicas en el último bastión insurgente de Guta Oriental, cerca de Damasco, ha causado decenas de muertos. Los Cascos Blancos han difundido imágenes en las redes sociales que muestran personas con supuestos síntomas de intoxicación por inhalación de gases, así como varios cadáveres apilados en la noche del sábado al domingo. El Gobierno sirio considera las acusaciones un montaje, del que responsabiliza a los insurgentes islamistas atrincherados de Duma, la principal ciudad del enclave que aún no ha sido reconquistada por el Ejército. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha acusado en Twitter a China e Irán de apoyar al “animal de [Bachar el] Asad”, el dictador sirio.

No hay ninguna confirmación independiente del ataque con armamento prohibido. La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, vinculada a la ONU, está investigando la denuncia, según informa la BBC. “Estas informaciones, si se confirman, son espeluznantes y demandan una respuesta inmediata por parte de la comunidad internacional”, ha asegurado la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert, quien ha reclamado a Moscú que ponga fin “de inmediato” a su “apoyo incondicional” al régimen del presidente Bachar al Asad. “Rusia ha incumplido sus compromisos con la ONU y ha traicionado la Convención sobre Armas Químicas”, advirtió la portavoz diplomática estadounidense.

La agencia oficial de noticias siria, SANA, negó cualquier responsabilidad de las fuerzas sirias en los hechos y aseguró que “las denuncias del uso de la sustancias químicas en Duma son un intento claro de impedir el avance del Ejército”. Las milicias del grupo rebelde “Jeish al Islam están a punto de derrumbarse”, agregó la misma fuente.

Los Cascos Blancos y otros grupos vinculados a la oposición al régimen han elevado hasta 80 el número de muertos en el presunto ataque químico en Guta Oriental, y a un millar el de afectados por los gases tóxicos, que presentaban cuadros de convulsiones y vómitos. Aseguran que a última hora de la noche del sábado un helicóptero del régimen arrojó un barril explosivo que contenía gas sarín, un agente nervioso que puede resultar letal, y gas de cloro, altamente tóxico.

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha asegurado en su cuenta de Twitter la mañana de este domingo que “Siria pagará un alto precio” por el ataque químico.  El republicano ha acusado al Ejército sirio de impedir una verificación del suceso, y por último señalado al presidente de Rusia, Vladimir Putin, y a Irán por “apoyar al animal de Bachar el Asad”, su homólogo sirio.

 “Muchos muertos, incluyendo mujeres y niños, en un insensato ataque químico en Siria. El área de la atrocidad está cerrada y rodeada por el Ejército sirio, haciéndola completamente inaccesible para el mundo exterior”, ha denunciado Trump en un primer mensaje. “El presidente [Vladímir] Putin, Rusia e Irán son los responsables de apoyar a El Asad ‘El Animal’. Va a pagar un alto precio. Hay que abrir inmediatamente la zona para verificar y para que entre la ayuda médica. Esto es otro desastre humanitario sin razón alguna. ¡ENFERMO!”, ha escrito en un segundo tuit.

Trump también ha acusado a su predecesor, el demócrata Barack Obama, de no haber actuado contra el régimen sirio. “Si el presidente Obama hubiera marcado la línea roja en la arena, ¡el desastre sirio habría terminado hace mucho tiempo! ¡El Asad ‘El Animal’ habría sido historia!”, ha escrito.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas constató en agosto de 2013 la existencia de un ataque con cohetes que contenían gas sarín que causó cientos de muertos y dejó miles de afectados precisamente en Duma. La ONU, sin embargo, no pudo atribuir la responsabilidad del ataque a ninguna de las partes enfrentadas en la contienda civil en Siria. Tras un acuerdo entre Estados Unidos y Rusia, la comunidad internacional forzó al régimen de El Asad a que entregara su arsenal químico a la ONU para que fuera destruido. Fuentes de la inteligencia militar israelí sostienen que Damasco pudo conservar hasta un 2% de sus armas químicas.

En abril del año pasado, más de 80 personas murieron en un supuesto ataque con gas sarín en Jan Seijún, una ciudad en manos rebeldes del norte de Siria. Estados Unidos respondió con un bombardeo con misiles de crucero contra el aeropuerto del régimen del que partió el avión que había lanzado el ataque químico.

El régimen sirio ha llevado a acabo durante el pasado fin de semana intensos bombardeos aéreos contra Duma, el último bastión rebelde a las puertas de Damasco. Treinta civiles, entre ellos ocho niños, murieron a lo largo del sábado en los ataques aéreos, según un balance del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. La víspera habían fallecido en los bombardeos 40 personas.

El régimen de El Asad lanzó una ofensiva el pasado 18 de febrero para reconquistar el reducto insurgente en la periferia de la capital. Tras varios acuerdos para la evacuación de rebeldes armados y civiles, ha recuperado el control sobre el 95% del territorio de Guta Oriental. En Duma resisten aún unos 10.000 combatientes de Jeish al Islam.