Un informe de CBC Marketplace reveló que la industria hostelera canadiense se rige por un código de vestimenta sexista. La investigación incluía los testimonios de mujeres que se vieron obligadas a llevar tacones, faldas estrechas y mucho maquillaje durante su jornada laboral. Sin motivo. A una de ellas, más concretamente y según recoge el medio ‘Aplus’, se le instó a que enseñara más carne mientras trabajaba; a otra mujer se le llegó a insinuar que lo mejor sería que trabajara sin ropa interior.

Las conclusiones y resultados del informe fueron motivo suficiente para concienciar a los camareros de un local canadiense, que se propusieron cambiar la situación en la medida de lo posible.
Así, el estudio fue el detonante de que el personal masculino del restaurante Union Local 613, situado en Ottawa, transformara su uniforme en solidaridad con sus compañeras. Enfundados en vestidos con escotes de infarto y faldas estrechísimas atendieron las mesas durante un día entero, previo al día internacional de la mujer. Y lo hicieron, eso sí, caminando con mucha dignidad sobre tacones de vértigo. Todos estos gestos conquistaron a la clientela que esa noche estaba pasando un buen rato en el restaurante, y no tardaron en mostrar su apoyo vía redes sociales.

“Los chicos de Union Local 613 lo están petando con sus faldas y tacones contra los códigos sexistas de vestimenta en el sector servicios”, asegura un usuario en Twitter. La empresa que elaboró el estudio también se pronunció: “Si esto es lo que tienen que soportar las mujeres en días, semanas y años para trabajar en restaurantes o en cualquier trabajo, entonces no me lo quiero imaginar”.





