
El orgasmo femenino está lleno de sorpresas. Podemos experimentarlo a nivel físico, mental y emocional como una “explosión interna” que nos deja la mente en blanco por unos segundos. Es un “fuego” que nos estremece y, en el caso de algunas, llega incluso a provocarnos pérdida de la conciencia por un breve instante. Le llaman Le petite mort o la pequeña muerte, una rendición total frente al sexo, “morir” a gusto.
Le petite mort, la pequeña muerte
Algunas afortunadas presentan desvanecimiento post-orgásmico cuando alcanzan el clímax durante el sexo. Y es que durante el orgasmo, el cuerpo hace un esferzo muy grande; todos los sentidos se concentran en ese momento. Aumenta la presión arterial, la frecuencia cardiaca se hace más fuerte, el ritmo de la respiración se acelera y la intensidad es tanta que se produce un desmayo en el periodo refractario.
Científicos que han estudiado el tema aseguran que este desvanecimiento se debe a los cambios respiratorios fuertes que se producen durante la excitación, y al alcanzar el orgasmo. Como consecuencia de esto, el cuerpo se hiperventila (obtiene exceso de oxígeno en la sangre) y ocasiona una pequeñísima isquemia o falta de riego sanguíneo al cerebro.
Desgaste emocional
Hay algunos autores, aquellos que siguen teorías de la Psicoenergía, que asocian el desvanecimeitno post-orgásmico con el desgaste energético y emocional que ocurre durante el coito y al momento de alcanzar “la cima”.
Estudios han revelado que las mujeres necesitan desactivar las zonas del cerebro relacionadas con el estrés, la ansiedad y el miedo para alcanzar el orgasmo. Es decir, ellas requieren mayor deshinibción que el hombre para permitirse sentir placer.
Ese esfuerzo emocional y mental que se hace en la relación sexual produce desgaste energético que desencadena profundo agotamiento, melancolía y unos segundos de desvanecimiento.
Un cúmulo de sensaciones
Sea como fuere, lo cierto es que durante el sexo se estimulan miles de terminaciones nerviosas. Tan sólo el clítoris tiene 8 mil terminaciones de este tipo. El orgasmo suele partir del clítoris, extenderse hacia el estómago y de ahí a todo al cuerpo. Todo en milésimas de segundo. No es de extrañarse que esa explosión consuma nuestra energía.
Sin embargo, es importante aclarar que esta experiencia no ocurre a todas las mujeres, ni tampoco pasa en todas las relaciones sexuales. Hayquienes se obsesionan por conseguir el “trance” de Le petite morte y eo en lugar de ayudar puede sabotear los placeres.
¿Qué hacer entonces? Simplemente dejarse llevar y tener la información necesaria para que, si se llegara a presentar una experiencia como esta, sepamos que es absolutamente normal. Unos segundos bastan para regresar a la normalidad.
¡Cuántos misterios guarda el orgasmo femenino! ¿No lo crees?
MÁS SOBRE SEXUALIDAD:
https://primeravuelta.com/2018/03/10/has-escuchado-del-orgasmo-mental/
https://primeravuelta.com/2017/06/03/orgasmos-para-el-corazon/





