
Un bebé que estaba al cuidado de un familiar, falleció al atragantarse con un litchi; fruta tropical redonda, que en su interior contiene una pulpa jugosa blanca y traslúcida, de sabor dulce.
El menor estaba al cuidado de un familiar, quien le entregó el fruto para “entretenerlo”, y aparentemente, lo descuidó por algunos minutos.
Los hechos ocurrieron al interior de un domicilio en Atzalán, Veracruz.
Posteriormente, el bebé trató de pasarse el litchi, y al no conseguirlo, comenzó a atragantarse; el familiar, al percatarse de que el bebé estaba morado y ya no respiraba, lo llevó de inmediato a Urgencias a la comunidad Cuatro Caminos; sin embargo, paramédicos confirmaron que el pequeño ya no contaba con signos vitales.
Una doctora que también brindó apoyo, pidió la intervención de las autoridades policíacas para que se iniciaran las diligencias correspondientes.
Hasta el sitio arribaron elementos de la Policía Municipal, quienes dieron fe del cuerpo; así mismo, solicitaron la presencia de las autoridades ministeriales y de Servicios Periciales.
Trasladaron el pequeño cadáver al anfiteatro, donde se le realizará la autopsia de ley, para poder entregar el cuerpo a sus familiares y le brinden cristiana sepultura.
Finalmente, iniciaron una carpeta de investigación en torno a este lamentable deceso.




