
La fresa silvestre es originaria de Europa, concretamente de la región de los Alpes. El fresón, considerado una variedad de fresa, proviene de dos especies americanas que se mezclaron a su llegada a Europa.
Pero, ¿cuál es la diferencia entre fresas y fresones? “La diferencia más significativa a simple vista es el tamaño, siendo la fresa más pequeña. El interior de cada fruta es también distinto. El fresón tiene un color rojizo y el de la fresa es más blanquecino. A la hora de comerlas, comprobaremos que, en el paladar, la fresa tiene un gusto más intenso y ácido, y el fresón, en cambio, un sabor algo más dulce”, explica a CuídatePlus Pablo A. López, dietista-nutricionista y vicedecano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (Codinan).
Existen centenares de variedades distintas de estos frutos. Se diferencian en tamaño, color, textura y sabor. En Huelva, lugar de España donde más cantidad de fresa se produce, se cultivan principalmente las variedades: Fortuna, Rociera, Victory y Rábida.
Respecto a la temporada de las fresas, las primeras empiezan en octubre y duran hasta el mes de mayo. Sobre los nutrientes de las fresas, López afirma que “son fuentes de antioxidantes como la vitamina C, la vitamina E y beta-carotenos”.
Beneficios de las fresas para la salud
El vicedecano del Codinan enumera las ventajas de las fresas para la salud del que las toma:
- Las fresas y los fresones son frutas que aportan pocas calorías.
- Destaca su aporte de fibra, que mejora el tránsito intestinal.
- Las vitaminas y minerales que contienen ayudan al organismo en diferentes funciones tales como: acción antiinflamatoria; anticoagulante; antioxidante; formación de colágeno, huesos y dientes; favorecen la absorción de hierro, producción de glóbulos rojos o transmisión del impulso nervioso, entre otros.





