La sorprendente conexión entre el sexo y el sueño

Parece un cliché, pero el viejo truco de “estoy cansado/a para hacer el amor” podría ser una realidad. Conforme las parejas van consolidándose es normal que la rutina se cierna sobre ellas; los hijos, los trabajos o la compra agotan las fuerzas y es difícil llegar a final del día con ganas de tener relaciones, por muy necesarias que sean para conseguir intimidad o felicidad.

Uno de los problemas del siglo XXI está relacionado con el sueño: no dormimos bien, quizá debido al estrés, las tasas cada vez mayores de ansiedad, las demandas profesionales y familiares o que pasamos demasiado tiempo mirando el teléfono. La cantidad exacta de sueño que se necesita por noche varía de un individuo a otro, pero se estima que los adultos necesitan entre siete y nueve horas de promedio, aunque varios estudios han demostrado que dormimos mucho menos.

No es un asunto baladí, pues los déficits de sueño a largo plazo aumentan el riesgo de desarrollar problemas graves (enfermedades cardiovasculares, trastornos neurológicos, cáncer, ansiedad, depresión…), es normal que todo esto afecte a tu vida sexual y a tus relaciones, por mucho empeño que le pongas. La conexión entre el sexo y el sueño es mucho más profunda de lo que parece, pues uno de ellos influye en el otro.

Dormir poco afecta a la vida sexual

Se sabe que la ansiedad y la depresión (efectos secundarios del insomnio o la falta de sueño) causan disfunción sexual. Cuando el cuerpo se estresa porque no puede dormir, el cerebro suprime la producción de hormonas sexuales como el estrógeno y la testosterona. En las mujeres, el embarazo, la menopausia y, por supuesto, los bebés recién nacidos, pueden causar trastornos del sueño, lo que reduce el interés de ellas por el sexo debido a la fatiga, el estrés o la depresión. Y no todo es biológico. A menudo, la falta de sueño afecta la vida sexual de las personas por la razón obvia: están cansadas.

A menudo, la falta de sueño afecta la vida sexual de las personas por la razón obvia: están cansadas

Pero la otra cara de la moneda es que las investigaciones han demostrado que el sexo antes de acostarse puede ayudar a mejorar la calidad del sueño gracias a las endorfinas liberadas que sirven para aliviar la ansiedad e incitan la relajación, informa ‘Psychology Today’. De hecho el sexo libera la oxitocina, llamada también ‘hormona del amor’, que actúa como sedante a la hora de conciliar el sueño.

Cómo mejorar el sueño y la vida sexual

Primero debes considerar cambiar tus hábitos de sueño y si no estás durmiendo 8 horas por la noche, comenzar a hacerlo. Si te despiertas cansado por la mañana es señal de que necesitas dormir más. Para mejorar tanto la calidad como la cantidad de sueño, es importante que te concentres en los comportamientos durante el día que afectan directamente el sueño. Esto se conoce como higiene del sueño. Asegúrate de limitar la ingesta nocturna de cafeína u otros estimulantes y trata de hacer al menos 30 minutos de ejercicio moderado cada día para ayudar a tu cuerpo a conciliar el sueño de forma natural, además de dejar el móvil a un lado (la luz artificial afecta al descanso), y, siendo sinceros, si tu pareja o tú os pasáis toda la noche en la cama mirando el móvil probablemente tengáis pocas ganas de sexo.

Si bien una vida sexual activa no es la única forma de dormir bien por la noche, ciertamente es necesario dormir lo suficiente para que tu cuerpo esté listo para el sexo

La salud sexual y la calidad del sueño comparten una relación profunda entre sí. El sexo o simplemente los orgasmos antes de acostarte te ayudarán a dormir mejor, lo que a su vez puede mejorar aún más tu vida sexual. Si bien una vida sexual activa no es la única forma de dormir bien por la noche, ciertamente es necesario dormir lo suficiente para que tu cuerpo esté listo para el sexo.

POR EL CONFIDENCIAL