Por Huffington Post México
Casi como un déjà vu, el momento actual de la política mexicana guarda paralelismos con los años previos a la elección presidencial de 2006: videoescándalos, un Andrés Manuel López Obrador puntero en las encuestas y hasta un llamado del Congreso para investigar al tabasqueño. En esos términos se libra la guerra política de Morena contra el PRI y PAN rumbo a 2018.
Pero aunque las similitudes entre el ambiente político previo a la elección presidencial de 2006, en que el panista Felipe Calderón logró imponerse por menos de un punto porcentual en el conteo oficial de votos, las diferencias respecto al contexto de hace 12 años podrían ser un factor determinante a la hora de inclinar la balanza en los comicios del próximo año.
Una confrontación política entre López Obrador y sus enemigos de siempre, que marcará tendencia los próximos meses, mientras el PRI y PAN todavía no definen a sus candidatos presidenciales. Un añejo conflicto que dará el tono de la política nacional en los próximos meses hasta las elecciones de 2018, en el tercer intento de López Obrador por hacerse de la banda presidencial.
Una guerra donde las analogías con el pasado y el ejercicio de la memoria histórica se vuelven necesarios para tratar de entender el presente.
VIDEOESCÁNDALOS Y “COMPLOT”
Marzo de 2004. El 1 de ese mes, el noticiero estelar de Televisa, conducido por Joaquín López Dóriga, transmite imágenes de Gustavo Ponce, entonces secretario de Finanzas del Gobierno del DF, mientras apuesta en la zona VIP del casino Bellagio en Las Vegas. El procurador capitalino, Bernardo Bátiz, anuncia minutos después que desde enero de ese año el gobierno de López Obrador investigaba un posible fraude de 31 millones de pesos, en el que habría participado Ponce.
Dos días después, el 3 de marzo, el diputado del PAN, Federico Döring presenta un video en el programa El Mañanero, en el cual se muestra a René Bejarano, el entonces coordinador del PRD en la Asamblea Legislativa, recibir maletas con dinero a manos del empresario Carlos Ahumada. López Obrador aseguró que aquello fue un “complot” para impedir que llegara a la presidencia. Años más tarde, Ahumada reveló en su libro, Derecho de réplica, que negoció con el expresidente Carlos Salinas de Gortari y el panista Diego Fernández de Cevallos para entregar los videos a cambio de dinero, con el fin de desprestigiar al tabasqueño.
12 años después, un video en el que se muestra a la diputada local por Veracruz y entonces candidata de Morena a la alcaldía de la Las Choapas, Eva Cadena, recibiendo 500 mil pesos en efectivo por parte de una mujer desconocida, fue publicado por El Universal, el pasado 24 de abril. Según el video, que fue editado previamente, el dinero tenía el fin de llegar a las manos de López Obrador. Un segundo video mostraría a Cadena recibir otros 10 mil dólares y 50 mil pesos en efectivo.
López Obrador acusó al gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, y al secretario de Gobernación federal, Miguel Ángel Osorio Chong, de orquestar un nuevo complot en su contra, ante el repunte de la candidata de Morena, Delfina Gómez, en la elección por la gubernatura del Estado de México.
Una situación que, de acuerdo con el tabasqueño, guarda cierta similitud con los videoescándalos de 2004, según apuntó en una reciente entrevista con Televisión Azteca.
AMLO, PUNTERO EN LAS ENCUESTAS
En 2005, justo en medio del escándalo del desafuero que siguió a los videoescándalos, López Obrador encabezaba las encuestas de preferencia electoral rumbo a las elecciones presidenciales con altos niveles de aprobación a su gestión como jefe de Gobierno. Un escenario similar al de ahora, donde amplió su ventaja en las encuestas en lo que va de 2017.
De acuerdo con una encuesta publicada por Reforma en febrero de 2005, López Obrador contaba con un 34% de preferencia electoral rumbo a 2006, frente a 25% del panista y entonces secretario de gobernación, Santiago Creel, y el expresidente del PRI, Roberto Madrazo, ambos empatados con un 25%.
Cifras similares al repunte que registraba El Universal, tras el bache de popularidad que registró el tabasqueño tras los videoescándalos.
Casi dos sexenios después, el escenario guarda cierta similitud para el líder de Morena.
Según la más reciente encuesta de Excélsior, López Obrador aventaja con 26%, frente a Zavala (21%), Osorio Chong (19%) y Mancera (8%).
En marzo, El Universal ubicaba de puntero al tabasqueño (33%), seguido de Margarita Zavala (27%) y Osorio Chong (13%).
Las encuestas de la oficina de la Presidencia de la República también le dan ventaja, lo cual ha generado reacciones por parte del presidente Enrique Peña Nieto.
La única que da ventaja a Zavala es la de El Financiero, que pone a la panista con el 32%, seguida del líder de Morena, con el 29% y Osorio Chong, con el 27%.
DEL DESAFUERO A LA INVESTIGACIÓN DE LA SEIDO
Si algún evento marcó el 2005 en la política mexicana fue el proceso de desafuero contra López Obrador, en el cual se pretendía quitarle sus derechos políticos y procesarlo judicialmente por la expropiación de un terreno en el predio de El Encino.
El 7 de abril, la Cámara de Diputados, erigido en Jurado de Procedencia, aprobó proceder penalmente contra el entonce jefe de Gobierno del Distrito Federal –cargo que fungía– para que enfrentara un proceso por el presunto desacato a un amparo en relación con dicho predio.
En un efusivo discurso durante su intervención ante el pleno de San Lázaro, López Obrador reprochó que el PRI y PAN buscaran desaforarlo por construir una carretera para un hospital al mismo tiempo que se solapaba la impunidad en casos como el Fobaproa, el Pemexgate y los Amigos de Fox.
“Ustedes me van a juzgar, pero no olviden que todavía falta que a ustedes y a mí nos juzgue la historia”, concluyó.
Días después, una masiva movilización que reunió a más de un millón de personas en el Zócalo de la Ciudad de México, así como la presión de la prensa extranjera, hicieron que el gobierno de Vicente Fox desistiera de su intento de desaforar al tabasqueño, e incluso algunos panistas se vieron forzados a pagarle una fianza de 2 mil pesos “para evitar que se convirtiera en mártir”.
En días recientes, el Congreso también hizo un llamado a diversas dependencias del gobierno federal, incluyendo a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada(SEIDO)para investigar a López Obrador a raíz del video de Eva Cadena.
El pasado 25 de abril, la Cámara de Diputados exhortó a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) para realizar “la investigación correspondiente del origen y destino de la cantidad de dinero que se exhibe en el video difundido”.
Además, los legisladores del PRI y PAN llamaron también al Instituto Nacional Electoral (INE) al Servicio de Administración Tributaria (SAT), a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y a la Procuraduría General de la República (PGR) a través de la SEIDO, para que “realicen las investigaciones sobre el origen del 100% de los recursos asignados al partido Morena para beneficiar al presidente nacional de ese partido, Andrés Manuel López Obrador”.
El tabasqueño respondió que está de acuerdo con que lo citen a comparecer, pues aseguró que de paso, buscará carearse con sus adversarios políticos como Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, para que ellos también aclaren su participación en los casos de corrupción de las constructoras OHL y Odebrecht.
“Estoy totalmente de acuerdo, y voy a ir, porque voy a querer carearme con Peña, con Chong, con Calderón, con Yunes, con toda esa maleantada”, retó.
LAS DIFERENCIAS: DE LA TELE AL FACEBOOK
A pesar de las similitudes entre el ambiente político de hace 12 años y el presente, el momento actual también tiene diferencias marcadas.
Quizá la más significativa, sea el auge de las redes sociodigitales frente al declive de la televisión como medio dominante y la crisis de lectores que enfrentan los periódicos tanto en México como en el mundo.
Un contexto que le ha permitido a López Obrador posicionar sus mensajes ante un público masivo en Facebook y Twitter, sin la necesidad de pasar forzosamente por el filtro de los medios de comunicación.
“Los vamos a enfrentar porque tenemos una gran ventaja, antes nos golpeaban políticamente hablando y no podíamos defendernos, no había réplica porque la mafia tiene el control de casi todos los medios de comunicación. Ahora es distinto porque existen las redes sociales”, dijo el pasado 25 de abril. “Ya no pueden ocultar nada”, añadió.
Pero aún con el uso de redes, el tabasqueño sigue siendo el presidenciable con la mayor cobertura en medios de comunicación.
La otra diferencia notable, es la manera en que López Obrador tiene el control de Morena sin contrapesos que le hagan sombra, a diferencia de 2005, cuando se disputó la candidatura presidencial con Cuauhtémoc Cárdenas por el PRD.
Además de las posibilidades reales que tiene su candidata, Delfina Gómez, de ganar la elección del Estado de México, a diferencia de lo que ocurrió con Yeidckol Polevnsky cuando contendió por la gubernatura de la entidad más importante del país en términos electorales, lo cual representa una ventaja táctica rumbo a la elección de 2018.
Otra disimilitud con 2006 es que el presidente de Morena ha moderado su discurso, ofreciendo el perdón a los integrantes de la “mafia en el poder” o incluyendo a personajes como el empresario Alfonso Romo, exfinanciero de Fox y amigo de Salinas de Gortari, dentro de su círculo cercano, algo que parecía impensable hace 12 años.





