La guerra del sistema inmunitario contra el Coronavirus

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La guerra del sistema inmunitario contra el Coronavirus

La pandemia de Covid-19 es toda una prueba para naciones, sistemas sanitarios y hasta sociedades. Pero a nivel individual, se puede decir que también es una guerra entre dos ejércitos: una horda de minúsculos y escurridizos virus, de nombre SARS-CoV-2, y una sublime legión de células y moléculas especializadas en acabar con los intrusos: nuestro sistema inmunitario.

Esta guerra decidirá cuánto durará la pandemia o si una persona infectada se tendrá que debatir entre la vida y la muerte o pasar una enfermedad leve. Lo único seguro es que «el sistema inmunitario acabará ganando», tal como ha dicho Margarita del Val, viróloga e inmunóloga del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO-CSIC), en Madrid. Se impondrá en la población y pondrá final a la pandemia, pero lo cierto es que todavía faltan por conocer muchos de sus secretos, como cuánto dura la inmunidad o si los virus del catarro pueden ser de ayuda, tal como un estudio sugirió esta misma semana.

«O nos controlamos ahora, o tenemos confinamiento asegurado»

La guerra del sistema inmunitario contra el Coronavirus

La viróloga e inmunóloga del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, Margarita del Val, es una de las firmantes de una carta, publicada en «The Lancet», en la que veinte reputados científicos han apoyado la realización de una auditoría independiente de la gestión de la pandemia en España.

En una entrevista telefónica, avisó de una peligrosa segunda oleada, con la llegada del frío, y ante la relajación del cumplimiento de las medidas de distanciamiento e higiene: «En mayo y julio hemos cumplidos las normas y hemos sido el escudo contra el virus. Pero ahora hemos bajado la guardia. Y me preocupa, porque nos va a meter de lleno en la oleada de otoño con niveles muy altos de transmisión comunitaria, y va a ser muy difícil controlarlo». Por tanto, añadió: «O nos controlamos ahora, o tenemos confinamiento asegurado».

Explicó que ya se han producido los primeros avisos en las UCIs para prepararse ante lo que pueda llegar, pero ha pedido que la población sea consciente de los riesgos: «La población piensa que está de vacaciones, pero deben darse cuenta de que les va la vida en ello». En cuanto a aquellos que no toman medidas porque creen que no son grupo de riesgo, dijo que es fundamental pensar de forma colectiva y no solo en sí mismos: «Lo malo no es ser susceptible al coronavirus, sino propagarlo». Además, añadió que aquellos poco susceptibles al virus pueden ser más susceptibles a las consecuencias del impacto económico que está causando la pandemia: «Los jóvenes son grupo de riesgo ante las consecuencias económicas, les puede ir peor y se pueden quedar en paro. Sin salud no hay economía».

Por tierra, mar y aire

El sistema es tan refinado, que «puede hacer frente a todas las formas posibles de patógenos, incluso si nunca los ha visto», ha dicho Margarita del Val. En cuanto un agresor se presenta, el sistema inmunitario lanza todas sus armas, «por tierra, mar y aire»: «Primero intervienen las tropas de vanguardia, que están en primera línea de fuego, y después las tropas de élite», según ha detallado.

En concreto, primero se produce la respuesta inmunitaria innata, que depende de células que reaccionan muy rápido ante cualquier amenaza, como policías en alerta permanente, y con el tiempo se activa la respuesta adaptativa, que depende de especialistas dirigidos a un patógeno concreto, como pueden ser los grupos antiterroristas. Esta respuesta es más implacable pero tarda más en activarse. Por ejemplo, los anticuerpos forman parte de ésta.

La caída de los anticuerpos

Hasta ahora, algunos estudios han ido mostrando que los niveles de anticuerpos producidos en respuesta al SARS-CoV-2 disminuyen en pocos meses: «En España, la mitad de la gente que ha pasado la enfermedad ya no tendrá anticuerpos en invierno», según Margarita del Val. Pero la investigadora ha destacado que eso no quiere decir que la inmunidad vaya a durar poco: «No hay que asustarse, todo el resto de la inmunidad está activada». Aparte de los anticuerpos, en la respuesta adaptativa también hay células que han «aprendido» a reconocer al virus para contener su avance.

Esta podría ser la causa de que las segundas infecciones de SARS-CoV-2 parezcan ser más moderadas, aunque todavía hay pocos datos. Según Del Val, en una reciente conferencia, el director médico del Hospital Clinic, en Barcelona, explicó que no se han registrado casos con complicaciones entre sanitarios expuestos a una reinfección.

La importancia de dormir y comer bien

«Dormir bien, no estar estresado, tener una dieta variada, realizar un ejercicio moderado y tener relaciones sociales mantienen a punto al sistema inmunitario», ha dicho Del Val. Alfredo Corell, ha explicado por qué: «Una situación de euforia, como hacer deporte o tener sexo, tiene un papel de inmunoestimulación», mientras que la ansiedad libera un inmunosupresor natural: el cortisol. Por ello, conviene controlar los hábitos y contrarrestar los efectos del confinamiento y la pandemia.

POR ABC ESPAÑA