
El esperado día del Gran Premio de México se acerca cada vez más; con él, las emociones de los fanáticos mexicanos que no pueden esperar ver correr a los mejores pilotos del mundo y apoyar a su escudería favorita; sin embargo, anunciantes, comerciantes, organizadores y autoridades relacionados; esperan que este evento sirva como un nuevo empujón económico para la economía de la capital y del país.
Cada año, miles de personas asisten al Campeonato Mundial de la Fórmula 1; el campeonato de automovilismo más popular y prestigioso del mundo. Y por supuesto, uno de los eventos deportivos que requieren más inversión del país donde se llevará a cabo.
Desde 1992, México no era sede de la Fórmula 1; no fue hasta 2014 que, gracias a la inversión y responsabilidad del comité organizador, se anunciara que a partir del año siguiente la Ciudad de México seguiría siendo testigo de un Gran Premio en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
Semanas previas al evento, puede sentirse la emoción y ansias de los fanáticos, impulsados por el bombardeo de toda una estrategia de marketing para hacer de la Fórmula 1, toda una fiesta mundialmente reconocida





