Mérida, Yucatan. – “En lo efímero está lo eterno. Por eso, cuando el poeta Nezahualcóyotl se preguntaba qué quedaría de él cuando muriera, respondía: acaso flores, acaso cantos”, expresó el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández, en el discurso inaugural de la exposición La flor en la cultura mexicana, en el Museo Regional, Palacio Cantón, el pasado viernes.
Se trata de una exposición inédita, coordinada y gestada por el INAH, que primero se exhibe en la península para después presentarse en otros estados del país.
“A diferencia de otras muestras que empiezan en la Ciudad de México y después van hacia otros estados, en este caso es al revés. Queremos generar más iniciativas que partan de la periferia hacia otras entidades, incluso la Ciudad de México”, comentó el funcionario en entrevista con La Jornada Maya.
La exhibición se compone de 230 piezas pertenecientes a 16 entidades de la República Mexicana, y se divide en cinco salas integradas por manifestaciones culturales que van del México prehispánico a la época moderna, atravesando 2 mil años de historia contada por los múltiples conceptos que han sido atribuidos a la flor.
“Las flores están tan arraigadas que pocos nos detenemos a observarlas desde su trascendencia cultural, visible hoy en cada sala. No se trata de una exposición de arqueología, arte o botánica, sino de un espacio de diálogo interdisciplinario que registra la memoria cultural en diferentes tiempos y territorios nacionales”, afirmó Giovana Jaspersen, directora del Museo Regional de Yucatán, Palacio Cantón.