
Durante más de dos décadas, la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) ha dado servicio a la humanidad. Más allá de los problemas políticos a los que nos enfrentamos aquí, sobre la superficie terrestre, astronautas de diferentes nacionalidades han concretado misiones espaciales desde ahí, promoviendo la investigación astrofísica desde el espacio exterior.
Después de 24 años de servicio, la Estación Espacial Internacional dejará de funcionar en 2031. Para evitar que se quede ahí, como un gran bloque de basura espacial, la NASA planteó la posibilidad de estrellarla contra la Tierra. Específicamente, que se ahogue en el Océano Pacífico. Esto es lo que sabemos.
Originalmente puesta en órbita en 1998, se trata de una estación espacial modular, que se encuentra en la órbita terrestre baja. Este espacio de investigación más allá de la atmósfera fue producto de la colaboración entre varias agencias espaciales. Entre ellas, la NASA (de Estados Unidos), Roscosmos (de Rusia), JAXA (de Japón), ESA (de Europa) y la CSA (de Canadá).
Después de 24 años de uso, la NASA tiene la intención de explorar otras posibilidades con un espacio más nuevo. Por ello, la Estación Espacial Internacional dejará de funcionar en 2031. Para evitar que deambule toda la eternidad detrás de la Tierra, la idea es estrellarla en “una parte remota del océano Pacífico conocida como Punto Nemo”, de acuerdo con la cobertura de CNN.
OTRAS NOTICIAS DE INTERÉS… DALE CLICK.
Según reporta National Geographic en Español, el Punto Nemo es “el lugar más lejano de tierra firme e inaccesible en todo el planeta“. Ni siquiera hoy, con toda la tecnología de exploración que se ha desarrollado, es sencillo llegar hasta este lugar. Con actividad biológica casi nula, ha sido el vertedero de la basura espacial dirigida a la Tierra. Ahí, también, será el cementerio de la Estación Espacial Internacional en 2031.
Poner los pies en la Tierra (literalmente)
El plan de ‘jubilación’ de Estación Espacial Internacional en 2031 fue publicado recientemente por la NASA en su Reporte de Transición. En éste, la agencia reconoce que este laboratorio en microgravedad ha servido a la humanidad con éxito, en su misión de investigar el espacio exterior:
“La ISS ahora está entrando en su tercera y más productiva década de utilización, incluyendo el avance de la investigación, el valor comercial y la asociación global“, explica el informe.
Paralelamente, empresarios particulares tienen la mirada en las estrellas. Entre Blue Origin y SpaceX, Elon Musk y Jeff Bezos se pelean entre sí para ver quién estará encabezando las misiones espaciales comerciales. En este contexto, el hecho de que las agencias gubernamentales reconozcan el valor comercial de la ISS no es trivial. Por el contrario, refleja la necesidad global de un lugar más apto para las visitas espaciales —e incluso, el turismo espacial.
La renovación, sin embargo, no se limita a la totalidad de la Estación Espacial Internacional en 2031. Por el contrario, un ciclo similar llegó a su fin con el Telescopio Hubble, tras el lanzamiento del Telescopio James Webb en diciembre de 2021. Hoy, este nuevo dispositivo promete revelar imágenes del espacio profundo, hasta los rincones inexplorados del universo.
Así sucederá también con la Estación Espacial Internacional. Para finales de 2030, completará su ciclo de servicio a la humanidad para dar paso a nuevos laboratorios y centros de operación espacial. En menos de 8 años, la NASA y las demás agencias participantes tendrán que afinar los detalles para que el laboratorio espacial ‘ponga los pies en la Tierra‘ de una manera segura, eficiente y poco nociva para la vida en el planeta.
POR MUY INTERESANTE





