Por: Infobae
Ciudad de México. – Durante la última década a México se le conoce por ser un país violento en el que ocurren dos asesinatos por hora. Pero hay un padecimiento que mata a un estimado de 11,4 personas por día y está relacionado directamente con lo que comen.
Un cuarto de siglo de mala alimentación ha condenado a que al menos las últimas cuatro generaciones de mexicanos estén destinadas a presentar algún problema relacionado con el sobrepeso y la obesidad.
El problema es más complicado de lo que parece porque un bebé que desde el vientre materno empieza a recibir una alimentación alta en azúcares y comida chatarra ya nace predispuesto a seguirlos consumiendo, alerta Abelardo Ávila, investigador del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, uno de los más importantes a nivel nacional.
En materia de políticas públicas “se cometieron muchos errores”, dijo. México dejó pasar el tiempo esperando a que el “progreso de la economía” hiciera el trabajo.
El problema es que el progreso nunca llegó y a lo largo de los años fueron creciendo las empresas de “comida chatarra” para las que cada vez fue más fácil llegar a la población hasta haber convertido hace unos años a México en el mayor consumidor de bebidas azucaradas a nivel mundial. Ahora ocupa el tercer puesto y el segundo país con mayor nivel de obesidad, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Cifras oficiales muestran que en 2015 murieron 8.650 personas a causa de la violencia y más de 98.000 solo a consecuencia de la diabetes mellitus, una de las enfermedades relacionadas con el sobrepeso y la obesidad. ONGs calculan que el total de muertos por exceso de peso es de 100.000.
En los últimos años se han vuelto icónicas en el país imágenes de niños y mujeres indígenas consumiendo bebidas azucaradas, en lugar de alimentos tradicionales y con alto contenido nutricional como la tortilla y el frijol.
“El consumo de frijol bajó 50% en cinco décadas. Es un alimento que previene la diabetes y no hay campañas que lo revaloricen, no hay tampoco campañas de consumo de amaranto que es uno de los mejores cereales del mundo”, dice Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.
Más obesidad y menos soluciones
Las cifras oficiales reconocen que siete de cada 10 mexicanos mayores de 25 años presentan problemas de sobrepeso u obesidad. Las proyecciones de la OCDE estiman que para el año 2030 en Estados Unidos, México y Reino Unido, el 47, 39 y 35% de la población, respectivamente, serán obesos.
Estima que si en México se implementaran hoy las medidas necesarias para regresar a los hábitos alimenticios sanos, en cinco años se verían los primeros resultados, pero acabar con la epidemia de sobrepeso y obesidad llevará más de dos décadas, con todo lo que implica el gasto público para atender a los afectados.





