Kate del Castillo no es Angélica Rivera

313

Por El País

Que la actriz que encandiló al mismísimo Chapo Guzmán fuera a hacer de primera dama de México en una serie no tuvo que hacer mucha gracia en Los Pinos —la residencia oficial del presidente mexicano y su familia—. Pero Netflix sabía que la curiosidad de los espectadores por si Kate del Castillo se parecería a la primera dama real en la ficción, sería la clave del éxito. En los tres primeros capítulos de Ingobernable, a los que ha tenido acceso EL PAÍS, queda claro que Kate no es Angélica Rivera. Se parece más a una primera dama con un aire de Lara Croft o una segunda versión de La Reina del Sur con diamantes. Un papel hecho a la medida de la explosiva Kate, capaz de crear a un presidente y acabar con él de un taconazo.

“La errática conducción política, tanto nacional como internacional del presidente, así como los vaivenes de su vida privada, han desatado especulaciones en torno al contenido del mensaje de esta noche…¿Seremos testigos de una renuncia del presidente?”. Con este anuncio de una presentadora de televisión comienza el primer capítulo de los 15 de la serie que se estrena el próximo 24 de marzo. Hasta ese momento cualquier mexicano podría confundirse con un noticiero real. La popularidad de Enrique Peña Nieto también está por los suelos, aunque no tanto por los entresijos de su vida privada.

Ingobernable comienza, y es probable que acabe con Kate. Protagonista absoluta de la serie, también productora. La actriz le da vida a Emilia Urquiza, primera dama de México, que acaba de pedirle el divorcio al presidente, Diego Nava, “en un hecho inédito en la historia de México”, apunta la conductora de televisión ficticia. Él no soporta que su esposa lo vaya a abandonar e intenta retenerla a toda costa.