Por: Jaime Jiménez
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas (PGJ) investiga el paradero de una desnaturalizada madre y/o los presuntos responsables que quemaron a un recién nacido en Matamoros.
Los restos quedaron al descubierto cerca del sector naval y a un costado del campo de golf “el Saucito”, que se ubica en el trayecto de Matamoros a Ciudad Victoria.
Una llamada anónima fue recibida en el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) de aquella urbe, donde se reportó el hallazgo de un feto de seis a siete meses de gestación, el cual estaba calcinado en el kilómetro 16.5 de la citada vía.
Un convoy de elementos de la secretaria de Marina (SEMAR) llegaron a la escena del crimen y se percataron que estaba el cuerpecito calcinado de un bebé.
Mientras que en un costado estaban un bote de leche, un plátano, chiles serranos y toallas femeninas con sangre, todos estos en una bolsa oscura.
Poco después arribaron elementos de la Policía Investigadora del Estado, quienes acordonaron el área y cerraron la vialidad para realizar las diligencias de rigor en torno a los hechos.
Finalmente, el cadáver fue llevado al servicio médico forense para ser examinado mediante la autopsia de ley para determinar su sexo y hace cotejos con el banco de datos.





