Inician los vuelos espaciales turísticos

Los magnates del planeta han encontrado en el sector espacial un campo para mostrar su poderío. El estadounidense Jeff Bezos, el sudafricano Elon Musk y el británico Richard Branson sueñan con viajar al espacio y compiten férreamente por convertirse en los pioneros de los vuelos espaciales turísticos privados que permitan a mucha más gente convertirse en astronauta. Y qué mejor prueba de confianza para los futuros clientes que subirse ellos mismos a sus naves.

Ahora su objetivo es ser el primero. Si Jeff Bezos, fundador de la compañía aeroespacial Blue Origin, anunció el 7 de junio que él y su hermano viajarían en el primer vuelo con astronautas de su vehículo New Shepard, previsto para el 20 de julio, Richard Branson, propietario de Virgin Galactic, se le ha adelantado.

Días después de que su compañía obtuviera la licencia para los viajes suborbitales espaciales, Branson acaba de anunciar que estrenará su nave espacial el 11 de julio. “Siempre he sido un soñador. Mi madre me enseñó a no rendirme nunca y a llegar hasta las estrellas. El 22 de julio, haré mi sueño realidad a bordo del próximo vuelo de Virgin Galactic”, ha declarado Branson a través de su cuenta de Twitter.

El viaje de Branson será un vuelo suborbital durante el cual disfrutarán de unos minutos de ingravidez y alcanzarán una altitud de unos 100 km. El vehículo espacial VSS Unity y su nave nodriza, VMS Eve, despegarán desde el Puerto Espacial América, en Nuevo México (EEUU). El coste de estos viajes suborbitales asciende a 250.000 dólares (unos 211.000 euros). Alrededor de 600 personas han hecho ya reservas para este programa de viajes espaciales que inicialmente iba a haber comenzado en 2009.

WALLY FUNK, AL ESPACIO CON 82 AÑOS

Este mismo jueves, Bezos anunció que su invitada de honor en el vuelo del 20 de julio del New Sephard será la veterana piloto Wally Funk, una de las 13 mujeres del programa ‘Mercury 13’ a las que la NASA no le permitió convertirse en astronautas, pese a su excelente preparación y capacidades, por ser mujeres. A sus 82 años, Funk hará su sueño realidad al mismo tiempo que se convierta en la persona de más edad en viajar al espacio.

Junto a los dos hermanos Bezos y Funk viajará otra persona, cuya identidad aún no ha sido revelada, que ha pagado en una subasta 23 millones de euros por vivir esta experiencia espacial de unos 11 minutos de duración durante la cual ascenderán hasta los 100 kilómetros de altitud aproximadamente. El dinero recaudado será donado a la fundación de la empresa creada para fomentar que los jóvenes se dediquen a carreras de ciencias que contribuyan al desarrollo de la exploración espacial.

Por su parte Elon Musk, propietario de SpaceX, ha manifestado repetidamente su deseo de organizar misiones privadas a Marte y de viajar él mismo allí, aunque de momento sus planes son más modestos. En septiembre, hará un vuelo con viajeros civiles a bordo de una de sus cápsulas Crew Dragon, aunque él no ha anunciado si será uno de los pasajeros. Para 2023 tiene previsto también lanzar un viaje turístico espacial de seis días que orbitará la Luna y cuyos billetes ha comprado el empresario japonés Yusaku Maezawa quien, a través de un concurso, está eligiendo a sus ocho acompañantes.

Anteriormente, una decena de multimillonarios ha emulado a los astronautas y han pasado alrededor de una semana en al Estación Espacial Internacional (ISS) pagando entre 20 y 40 millones de dólares. Este programa que comenzó a principios de siglo se realizó conjuntamente con la agencia espacial rusa, Roscosmos, y pese a la oposición inicial a la NASA, que no veía con buenos ojos que civiles convivieran con los astronautas profesionales en la ISS.

Las propuestas turísticas de Bezos, Musk o Branson son totalmente privadas y su objetivo es abaratar los costes del espacio para permitir que más gente pueda viajar al espacio.

De hecho, Branson ha adelantado en su cuenta Twitter que dará una sorpresa el 11 de julio: “Cuando vuelva del espacio haré un anuncio muy emocionante que permitirá que más gente tenga la oportunidad de convertirse en astronauta. Porque el espacio nos pertenece a todos”.

POR AGENCIAS