POR EL PAÍS
NUEVA DELHI.- La Policía de India ha abierto este miércoles una investigación por una serie de ataques sexuales cometidos durante la pasada Nochevieja en Bangalore, al sur del país. En un caso similar a lo ocurrido en Colonia, Alemania, hace un año, decenas de mujeres denunciaron haber sido perseguidas, tocadas, robadas y abusadas cuando se dirigían a celebrar la última noche del año. Estos hechos han conmocionado a la sociedad india, un país donde se registran más de 30.000 violaciones al año, según la Oficina Nacional de Registro del Crimen.
Después de los festejos del pasado fin de semana, medios locales indios mostraron fotografías en las que se veía a mujeres en la avenida principal de Bangalore alejándose de grupos de hombres y a la policía tratando de controlar a la multitud. A la indignación por lo ocurrido, se sumó la que despertaron las declaraciones del ministro del Interior del Estado de Karnataka, del que Bangalore es capital, G. Parameshwara. “Son cosas que pasan”, dijo el funcionario en una entrevista televisada donde también criticó que las chicas fueran vestidas “como occidentales”. Tras el alud de comentarios, el ministro ha asegurado que sus palabras fueron malinterpretadas.
El comisario de policía de la ciudad ha informado de que se abrió la investigación tras considerar que había pruebas “creíbles” de los abusos masivos. Se están revisando 45 cámaras de videovigilancia en la zona del centro para tratar de identificar a los agresores. En un vídeo publicado por el diario Times of India se ve a una chica que camina por una zona residencial por la noche, cuando aparecen dos hombres en una motocicleta y uno de ellos trata de besarla, tocarla y subirla al vehículo mientras ella se resiste. Al final la tira al suelo y huye en la moto.
En las redes sociales también se compartieron fotografías de lo ocurrido en el centro de la ciudad en Nochevieja, además de mensajes de indignación con la etiqueta #bangaloremolestation (Bangaloreacoso).
Bangalore es un polo tecnológico, hogar de muchos profesionales, generalmente considerado un lugar seguro para las mujeres, a diferencia de Nueva Delhi, que ha sido llamada “capital de las violaciones”. El caso que cobró más fama ocurrió en 2012 en esa ciudad, cuando una estudiante fue víctima de una violación masiva y murió por las heridas. El año pasado, India registró oficialmente más de 34.000 violaciones, aunque muchas no se denuncian por el miedo de las mujeres a ser estigmatizadas en su entorno.





