Holanda contará a mano los votos para evitar un posible ciberataque

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POR EL PAÍS

LA HAYA.- El “presunto interés de países como Rusia” en el proceso electoral, como ha señalado el ministro de Interior de Holanda, Ronald Plasterk, ha llevado al Gobierno de este país europeo a recuperar el recuento manual de votos en las legislativas del próximo 15 de marzo. Al temor a un ciberataque contra los programas informáticos oficiales utilizados desde 2007 en las elecciones, se han sumado las pruebas presentadas esta misma semana por la cadena RLT. Han demostrado que puede viciarse el software destinado a contar los sufragios con un simple ordenador particular. Una vez advertidos, los ayuntamientos tendrán que organizar su trabajo para evitar grandes retrasos durante la noche electoral. Cerca de 12,6 millones de ciudadanos están llamados a las urnas para escoger entre 31 partidos. Los sondeos arrojan un empate entre los liberales de derecha del primer ministro Mark Rutte y el líder antimusulmán, Geert Wilders, y para formar una coalición podrían necesitarse hasta cinco grupos.

“El ciudadano debe poder fiarse del resultado, de ahí la vuelta al papel de toda la vida”, ha dicho Plasterk. Aunque siempre se ha hecho así, los resultados de cada colegio eran luego juntados y contados con ayuda de un programa solo para este efecto. El problema es que está instalado en ordenadores considerados antiguos, y por tanto, más vulnerables. De ahí que esta segunda fase vaya a realizarse también ahora a mano. A la vista del trabajo extra que se avecina, la Junta Electoral ha advertido de que no está segura de poder publicar a tiempo, “o al menos con la celeridad acostumbrada”, el resultado de los comicios.

Las cifras por provincias van saliendo durante la noche electoral, pero los datos definitivos suelen aparecer cinco días después. En grandes ciudades, como Ámsterdam, con cientos de colegios electorales “pueden cometerse errores”, admiten portavoces de la Junta. Esperan por ello que Interior aclare si podrán utilizarse calculadoras, o bien algún soporte lógico autorizado, para comprobar el recuento. Y si contarán con más personal la noche electoral.

Holanda ha probado varias modalidades de votación en los últimos treinta años, desde la versión mecánica (1966), a su variante electrónica (1978) y luego un programa informático más perfeccionado (1991). Las dudas acerca de su validez y seguridad, llevaron al Ejecutivo a encargar un estudio a los servicios de Inteligencia, que no la garantizaron por completo. Así, en 2008 regresó el tradicional lápiz rojo para rellenar el recuadro del partido preferido en la papeleta. En 2012 se pensó en permitir que el votante la imprimiera, para escanearla continuación y contarlas todas con apoyo electrónico. A pesar del visto bueno del Congreso, su elevado coste dio al traste con el proyecto. Hoy es el temor al pirateo cibernético el que ha convencido a Interior de que “lo más seguro es efectuar manualmente todo el proceso”, según el ministro.