Por Esquire
Poca gente nos ha dado tantas lecciones a través de la pequeña pantalla como Homero Simpson, él sabía de lo importante en la vida y lo narraba con su célebre frase ‘sin tele y sin cerveza, Homero pierde la cabeza’. Y es que imaginen por un momento un mundo sin esta bebida de los dioses, ¿imposible, cierto? Pues parece que no la valoramos tanto cuando a la hora de consumirla cometemos tantos y tan diversos errores, los cuales son fácilmente enmendables si sigues esta guía de cosas que jamás –bajo ningún concepto-, debes hacerle a tu cerveza.
Meter los vasos en el congelador para enfriarlos más rápido . No, absolutamente no, la razón es que el recipiente bajo cero hace que pierda espuma la bebida al mismo tiempo que demasiada agua en forma de hielo aguaría la bebida.
Acompañarla de un snack equivocado. Tranquilo, esto es muy común, ya que cualquier aperitivo parece adecuado con nuestro versátil trago de cerveza. Pero nada más lejos, ya que si no acompañas de una porción de pan tu carne, la grasa de ésta puede hacer perder intensidad a la espuma. El maridaje depende de la cerveza, pero por lo general el queso y su textura untuosa y los pescados azules casan a la perfección.
(Tratar bien la espuma es el factor decisivo)
Servirla en vaso seco. La recomendación es verter dicho líquido en un recipiente húmedo, es decir, que haya sido pasado por agua justo antes. De otro modo, no saborearás en su plenitud los matices de la bebida. Consejo: si vas a pasar el vaso por agua, que esta esté muy fría.
Asimismo, no olvides aplicar la regla del 75% / 25% , ¿de qué se trata? 75% se sirve con el vaso inclinado y el resto con la copa vertical mientras generas la espuma necesaria alejando la botella lentamente.
De igual modo, ten claro que los contrastes de dicho líquido se aprecian mejor en un vaso, siempre. Por eso, anímate a tomarla en un tubo o recipiente similar y deja descansar la lata o botella.
(Nunca permitas que el agua toque tu cerveza… ni en forma de vaso congelado)
Por último, los sabores se mantienen mejor si no la tomas de forma literalmente congelada. Fría sí, pero no pasada por hielo, mientras que dejarla expuesta a la luz del sol también hará que pierda matices y sabor natural, recuerda: lugar seco y alejado de los rayos naturales.





