Físico de 11 años quiere usar la biotecnología para alcanzar la inmortalidad

Se llama Laurent Simons, y acaba de terminar con honores la carrera de Física en la Universidad de Amberes. No sería noticia si no fuera porque ha completado esos estudios superiores en 18 meses. Simons tiene 11 años y tiene muy clara su meta: lograr la inmortalidad de nuestra especie.

Ya hay quien se refiere al joven como el pequeño Einstein, pero Simons quita hierro a ese apelativo “Einstein es Einstein y yo soy Laurent. Solo Laurent” apunta en una entrevista al diario The Telegraph. El pequeño prodigio acaba de terminar la lectura de su tesis y se ha graduado con la mejor nota de su clase. Simons comenzó sus estudios de instituto a los seis años y los terminó a los ocho, pero tardó algo más de lo que quería en terminar la carrera porque la Universidad de Eindhoven en la que se matriculó inicialmente no aceptó su plan de estudios por considerarlo demasiado acelerado.

Finalmente, pidió el traslado a la Universidad de Amberes. Ese pequeño escollo le impidió convertirse en el licenciado más joven de la historia (Ese récord lo ostenta Michael Kearney, que terminó la carrera de antropología a los 10 años en la Universidad del Sur de Alabama). De nuevo, el no haber logrado batir ese récord le trae bastante sin cuidado. “No me importa ser el licenciado más joven”, comenta en la entrevista. “Lo importante para mi es obtener más conocimiento”. De momento ya es el graduado más joven de la historia en física cuántica.

Ahora prepara su máster y su tesis doctoral. Cuando lo haga su próximo paso es seguir estudiando física en Israel y Reino Unido. Cuando le preguntan por su meta en la vida, el joven da una respuesta muy clara: “Inmortalidad. Esa es mi meta” añade. En su cabeza, la ambición dista bastante de lo soñaría cualquier otro niño de su edad. El tema de su tesis doctoral es la biotecnología, y tiene muy clara cuál será su hoja de ruta para alcanzar su objetivo. Su meta es la creación de las tecnologías necesarias para lograr la inmortalidad. “Quiero ser capaz de reemplazar el mayor número posible de partes del cuerpo humano por partes artificiales”.

El primer paso para esa meta es resolver ciertas cuestiones sobre física cuántica. “La física cuántica, el estudio de las partículas más pequeñas que existen, es la primera pieza de ese puzzle. Quiero trabajar con los mejores profesores del mundo. Mirar dentro de sus cerebros y aprender cómo piensan”. A tenor del ritmo de estudios que lleva, quizá no tardemos muchos años en volver a oír hablar de él.

POR GIZMODO