Por Andrea Santa María
Juan García Guerrero, encargado del despacho de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Reynosa, declaró que más allá de la falta de nombramientos de los nuevos directivos, las complicaciones laborales y sindicales que vive la empresa actualmente se derivan de procesos que autorizaron las autoridades de la pasada administración durante el mes de septiembre, mismas que no fueron notificadas al equipo de transición y que, “el gobierno de Maki Ortiz Domínguez, no reconoce como válidos”.
“Tenemos problemas legales con el equipo de transición porque se acordó, de acuerdo a lo que se había presentado cuando tomamos el 1 de septiembre, que en ese periodo no se iban a firmar contratos, ni hacer acuerdos, ni firmar pagos para tener nosotros el control o iban a avisar en su caso, pero lo hicieron y no se informó de ello al equipo”.
En este sentido, comentó que se “fincarán algunas responsabilidades” porque de estos acuerdos se tomaron de manera formal, lo que “dejaba muy claro que legalmente la Gerencia anterior no podía tener acuerdos de este tipo”.
Por otra parte, explicó que, aunque la reducción en la plantilla ha sido sólo en personal de confianza, respetando los acuerdos con los sindicalizados, yendo de tener 600 empleados de confianza a una meta de aproximadamente 180, actualmente la paramunicipal tiene demandas laborales de hace 8 años a la fecha, las cuales suman más de 60 millones de pesos en conjunto, mismas a las que no han podido dar continuidad pues, hasta el momento no se cuenta con un Departamento legal que les dé atención.
“Todavía no tenemos fecha para que el Consejo dé los nombramientos, pero esperemos que este mes se lleve a cabo. Ya platicamos con la doctora y creo que se puede convocar en estos días para, la próxima semana, ya estar ahí”.





