
Por AFP
MOGO.- En Sidney y Melbourne, además de otras ciudades del país, miles de personas tomaron las calles para exigir al gobierno conservador de Australia que se hiciera más para luchar contra el cambio climático global, y se reduzcan las exportaciones de carbón.
Australia ha sufrido en 2019 su año más cálido y seco, con la más alta temperatura máxima media registrada a mediados de diciembre, de 41.9 grados centígrados.
Estas condiciones de prolongada sequía, agravada por el cambio climático, ha generado, según los expertos, incendios más frecuentes e intensos.
El calentamiento global, provocado por el cambio climático que genera la actividad humana (..), ha incrementado la frecuencia y la gravedad de fenómenos climáticos extremos”, indicó en un comunicado John Shine, presidente de la Academia Australiana de Ciencias.
Por ello, el gobierno de Canberra, la capital del país, debe “adoptar acciones claras” para limitar el calentamiento global, agregó Shine.
Sin embargo, pese a las críticas domésticas e internacionales, el primer ministro australiano, Scott Morrison, ha defendido la política medioambiental de su ejecutivo.
Morrison sigue destacando la importancia de las exportaciones de materias primas, como el carbón, para la economía del país.





