Exigen investigación contra Trump

182

Por Excélsior

CIUDAD DE MÉXICO.- El gobierno del presidente Donald Trump trataba de contener el creciente escándalo creado por la renuncia del general retirado Michael Flynn, consejero de Seguridad Nacional, por contactos indebidos con funcionarios rusos.

Pero esa dimisión, que según la Casa Blanca fue solicitada por Trump ante la “erosión de confianza”, es vista ahora como el inicio de una crisis que demócratas y republicanos creen que puede crecer.

La salida de Flynn se dio antes de que el gobierno de Trump cumpliera un mes en el poder y es vista como una indicación de problemas. “Esta es una Casa Blanca en caos y se viene una tormenta”, advirtió Joe Scarborough, un exrepresentante republicano que presenta uno de los más populares programas de televisión especializado en política.

La renuncia abrió la puerta a demandas de investigación sobre lo que Trump sabía acerca de sus contactos con Rusia y cuándo lo supo, en un eco de la famosa pregunta del senador Howard Baker en el caso de Watergate, que culminó en la renuncia de Richard Nixon en 1975: “¿Qué sabía el Presidente y cuándo lo supo?”

Las preguntas giran especialmente en torno a conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, antes de que Trump asumiera el poder.

De acuerdo con las versiones publicadas, Flynn habría discutido las sanciones económicas que el entonces presidente Barack Obama aplicó a Rusia por su presunta interferencia en la campaña presidencial en favor de Trump.

La trama se complicó cuando Trump comenzó a expresarse elogiosamente respecto a la relación con el gobierno del presidente Vladimir Putin, aparentemente aconsejado por Flynn.

El escándalo llevó ya a críticas por parte de senadores involucrados en temas militares y de inteligencia, y ahora en las demandas de investigación en torno a lo que sabía el mandatario respecto a las relaciones del asesor y los rusos.

Flynn renunció la noche del lunes luego de que sus versiones y las de sus defensores en la Casa Blanca, entre ellos el vicepresidente Mike Pence, fueran desmentidas por medios informativos con fuentes dentro del gobierno. En su carta de renuncia, Flynn se disculpó por no haber sido totalmente sincero con ellos.

Sean Spicer, vocero de la Casa Blanca, subrayó su convicción de que Flynn no había violado leyes, pero sí traicionó la confianza puesta en él. Aseguró también que fue Trump quien pidió la renuncia y puso así contra la pared a otra mensajera de Trump, Kellyanne Conway, que había dicho que la decisión fue de Flynn.

Pero al mismo tiempo, el hecho de que la dimisión hubiera ocurrido a menos de un mes de que el nuevo gobierno hubiera asumido, dio fuerza a reportes sobre problemas internos y confusión en el gobierno.

Washington, aseguró The New York Times, está “tambaleante” y cansado de tratar de aclarar y “seguir el tornado de actividades alrededor del Presidente y sus asesores”.