Exigen a autoridades frenar robos en plantel educativo

359

Padres de padres de familia y maestros del jardín de niños Emilio Portes Gil, exigen a autoridades frenar robos en plantel educativo.

Casados de los agravios que amantes de lo ajeno han cometido de manera serial, un grupo de padres de familia del jardín de niños Emilio Portes Gil, hacen un llamado a las autoridades exigiendo extrema vigilancia policial.

“Tenemos más de siete meses que nos han estado robando y ayer fue precisamente el octavo robo, y pues no tenemos nada, esta última vez los daños fueron grandes en infraestructura”, expresó la Maestra Patricia Aguilar.

El jardín de niños de tiempo completo se ubica en la calle Tlaxcoapan S/N, cruz con la calzada Victoria que se convierte en carretera a San Fernando, en la colonia Marte R Gómez, en Reynosa, Tamaulipas.

Pese a que el plantel educativo está protegido con una barda perimetral, los delincuentes hacen de las suyas.

Los atracos cometidos, así como el reciente, han quedado al descubierto cuando los profesores llegan a la escuela para dar las clases a los educandos.

“También se llevaron las bocinas que teníamos para hacer los honores a la bandera, ahora ocupamos una pequeña grabadora como en los tiempos antiguos”, manifestó la educadora.

“De la dirección se llevaron las computadoras, una pantalla, y de otros salones también se llevaron las pantallas”, agregó mientras realizaba un recorrido por las aulas.

Después del octavo robo, han formalizado las denuncias, pero hasta la actualidad no han resuelto nada las autoridades, según mencionó la docente del jardín de niños.

Por este medió aprovechan los maestros para exigir a las autoridades mayor vigilancia, y que los oficiales de la Policía Estatal Acreditable hagan rondines de vigilancia con mayor frecuencia.

Asimismo, exhortan a la primera autoridad de Reynosa, que instale más luminaria, ya que por esa zona es muy oscura y no funciona el alumbrado público.

“Ya no vengan a molestarnos, ya no nos hagan daño, exigimos que nos apoye la señora Maki Ortiz, con alumbrado, mucha vigilancia porque es una zona conflictiva, no podemos tener un guardia porque corre peligro, aquí trabajamos con niños”, finalizó la profesora, Patricia Aguilar.