Ex director del FBI desiste de declarar ante al Senado

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Por El País

No hay barreras para Donald Trump. En un nuevo estallido en Twitter, el presidente de EEUU cruzó una de las últimas líneas rojas que le faltaba y amenazó al destituido director del FBI, James Comey, para que no hable: “Será mejor para Comey que no haya grabaciones de nuestras conversaciones antes de que empiece a filtrar a la prensa”. El mensaje y su inquietante carga de espionaje mostraron el rostro más feroz de Trump y la enorme sombra de la trama rusa. Horas después, se anunció, según Politico, que Comey había renunciado a declarar ante el Comité de Inteligencia del Senado.

Trump está perdiendo la jugada. La destitución de Comey se ha vuelto en su contra. Desde que lo fulminó el martes, cada paso que da resulta más incendiario que el anterior. Primero atribuyó el despido a un informe de la Fiscalía sobre la conducta irregular del director del FBI al cerrar el caso de los emails de Clinton en julio pasado, luego reconoció que ese escrito no le importaba lo más mínimo y que le hubiese descabezado igual. Pasó entonces a recordar que había preguntado directamente a Comey si estaba siendo investigado y finalmente disparó un tuit destinado a la historia del matonismo.