
La pandemia de coronavirus es hoy la principal amenaza para la humanidad. En menos de un año se ha cobrado la vida de más de 900.000 personas en todo el mundo y aunque la prioridad es encontrar tratamientos y una vacuna para combatirla, la búsqueda de soluciones para otras amenazas potenciales no se ha detenido. Una de ellas es la posibilidad de que un asteroide de cierto tamaño impacte contra la Tierra, como ya ha ocurrido en otras ocasiones. Y la Agencia Espacial Europea (ESA) ha firmado este miércoles en Alemania el contrato de 129,4 millones de euros de su primera misión para aprender a desviar una de estas rocas.
Se llama Hera (por la diosa griega del matrimonio) y formará un equipo con otra nave espacial de la NASA, llamada DART, que será la encargada de dar un empujón a un sistema de asteroides binario cercano a la Tierra, Didymos.
Según asegura en conversación telefónica Michael Kueppers, científico de la misión Hera, este sistema binario no supone una amenaza para nuestro planeta pero nos servirá para hacer prácticas para cuando se detecte una roca que sí pueda impactar contra nuestro planeta.
El asteroide principal mide 780 metros de diámetro y está orbitado por una luna de 160 metros que acaba de ser bautizada con el nombre Dimorphos y cuyo tamaño es similar a la Gran Pirámide de Giza. Como compara Michael Kueppers, que trabaja en Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), si un asteroide del tamaño de la luna Dimorphos impactara contra la Tierra podría destruir una ciudad como Madrid. Una roca mayor, como Didymos, el cuerpo principal, podría acabar con un país.
Está previsto que la nave estadounidense DART (Double Asteroid Redirect Test) despegue en julio de 2021 rumbo a este sistema. Cuando llegue, en 2022, los asteroides estarán a 10 millones de kilómetros de la Tierra (en el punto de su órbita más lejano a nosotros, llegan a estar a 500 millones de km). En septiembre de 2022, Dart hará un impacto cinético en la roca más pequeña que abrirá un cráter de unos 10 metros y modificará su órbita. Como explica Kueppers, un impacto cinético significa que “la nave Dart se estrellará contra la luna Dimorphos, como si fuera un proyectil, y quedará destruida tras el impacto. Cuando se aproxime a ella, viajará a 6 kilómetros por segundo”, detalla Kueppers. Un satélite en miniatura italiano (cubesat) se desprenderá de Dart unas horas antes del impacto para examinar la zona tras el choque.
En 2024, despegará Hera y si todo va bien llegará a finales de 2026 para hacer un seguimiento detallado de la evolución de los asteroides, realizando un estudio del entorno tras el impacto para convertir este experimento a gran escala en una técnica de desviación de asteroides que se pueda repetir. Es decir, para aprender cómo hacerlo cuando un asteroide suponga una verdadera amenaza para la Tierra.
Paralelamente, la nave Hera desplegará los primeros cubesats que Europa pone en órbita en el espacio profundo.
POR EL MUNDO





