Esta mujer decidió no tener sexo en 5 años y esto es lo que aprendió

195
Esta mujer decidió no tener sexo en 5 años y esto es lo que aprendió

Ya sea porque de repente te has separado de tu pareja y te enfrentas a noches de soledad o bien porque nunca has tenido mucha suerte en esto del amor, pasar mucho tiempo sin sexo conduce a cambios físicos y psíquicos que los médicos asocian con aumentos de los niveles de estrés o problemas en el corazón.

Esto es con lo que tuvo que lidiar Christine Brooks, quien ha escrito un artículo en ‘The Huffington Post’ en el que narra cómo cambió su vida después de cinco años sin hacer el amor. “No fue algo planeado”, arranca. “Es algo que sucedió cuando comencé a centrarme en mí misma y dejé de buscar otra persona. Ocurrió de forma gradual y solo pensaba en hacerlo de vez en cuando al ver a las parejas abrazadas en medio de un día de tormenta o cuando el plan de una cena romántica se me hacía demasiado bonito en las noches del viernes”.

Dejé de pensar en mi aspecto y en la dieta. Dejé de centrarme en buscar mi otra mitad y puse todos mis esfuerzos en mí

A pesar de todo, para ella el sexo nunca fue algo imprescindible. Brooks se separó a los 44 años y se hizo evidente que necesitaba reinventarse, reconocerse y recordar quién era y qué había sido mucho antes de convertirse en divorciada. “Había estado tan pendiente del cuidado de un niño pequeño y de mi madre moribunda durante tanto tiempo que perdí el contacto con mis propias necesidades y mi identidad. Me había quedado tan absorta en mi último intento de ser feliz que me perdí completamente. El autocuidado había sido reemplazado por la falta de autoestima, y sabía que necesitaba tiempo para recuperarme”.

“El celibato vino de forma natural”, asegura. “Pude volver a reconectar con las cosas que tenía desatendidas desde hacía años. Compré un lápiz de colores y un cuaderno de dibujo, y planté flores en mi jardín vacío que llevaba tanto tiempo descuidado. Poco a poco, comencé a escribir. Dejé de afeitarme las piernas y de contar calorías. En general, dejé de pensar en mi aspecto, dieta y estilo de vida. Investigué y escribí durante meses. Los años pasaron y descubrí que estaba evolucionando a otro tipo de persona más feliz”.

En 5 años, solo una persona me invitó a salir. Era como si el universo entero estuviera conspirando para que aprendiera a estar sola

Apenas pensaba en encontrar pareja. Se autoconvencía a sí misma de que estaba feliz en su soledad, “aunque nunca lo dije en serio”. En el fondo, añoraba los cuidados de otra persona. “Después de mi ruptura seguí saliendo a cenar, solo que ya no tenía en frente una sonrisa de complicidad y amor. Dejé de centrarme en buscar a mi otra mitad y me concentré en recuperarme”.