¿Es hora de comenzar a temer a los robots?

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HuffingontPost México

Con eso de que los robots van a venir a hacer los trabajos que ni los mexicanos queremos hacer, de plano ya hay algunas instituciones que proponen un índice de temor a los autómatas.

Nada que ver con las tres (y hasta cuatro) leyes de la robótica que Isaac Asimov acuñó y que han dado forma a muchas utopías (y a otras tantas distopías) en las que una gran gama de ayuda doméstica e industrial, desde brazos automatizados, pasando por simpáticas aspiradoras, a androides hechos y derechos, facilitarán o amenazarán nuestro hacer.

El hecho es que Loup Ventures, un fondo de inversión con oficinas en Minneapolis y Nueva York, diseñó un índice de temor a los robots: Robot Fear Index, en el cual propone medir y dar seguimiento a la percepción que se tiene a los robots en las sociedades donde ya se habla en mayor o menor medida de su presencia.

En Universum de la UNAM, Gólem, el robot más querible

Actualmente, dice Andrew Murphy, creador del índice, éste marca 31.5 puntos de 100 posibles. Es decir, un poco menos de la tercera parte, siendo 100 señal de un temor extendido y extremo a los robots y 0 un nivel mínimo. Este índice, dice Murphy, se basa en entrevistas a 500 consumidores estadounidenses con cuestiones que van desde el uso de los robots en la casa a qué tan cómodos se sienten con los automóviles autónomos. Es decir, toda la gama que implica vivir, trabajar o ser atendidos por los robots.

En este índice, Loup Ventures toma en cuenta los robots y la creciente presencia de la inteligencia artificial, concepto que toma cada día más fuerza en diversos ámbitos.

En sí, Loup Ventures prevé un futuro en el que tecnologías como la IA, la realidad aumentada o la virtual, la robótica, y otros adelantos, sean del uso cotidiano por casi todos, incluyendo no sólo los residentes en las economías desarrolladas, sino en las emergentes.

NO ES POR PREOCUPAR, PERO…

Si los de Loup Ventures (loup es lobo, en francés, y salto, en escocés, refieren) aplicaran su índice de temor robótico en México… seguro marcaría: peligro, peligro… Pues de acuerdo con McKinsey Global Institute, el país es de los mercados más expuestos a la pérdida de empleos ante la explosión de la mano de obra robótica.

En México, el potencial de empleos que se podrían perder ante la automatización de procesos es de 25.5 millones. McKinsey Global Institute

Y no es broma, ni sensacionalismo, sino… anticipación. En su análisis del impacto de la automatización en 54 países, que representan 78% del mercado laboral global, McKinsey midió el porcentaje del tiempo transcurrido en actividades con el potencial técnico a ser realizado por una de las manifestaciones tecnológicas actuales.

En el caso de México, refieren los autores del estudio, el “potencial de automatización es de 52%, lo que representa 25.5 millones de empleos perdidos”. Los sectores más afectados (o beneficiados, dependiendo del chip con el que se mire), serán los del comercio minorista, la agricultura y la pesca, la manufactura, los servicios de hospitalidad, la construcción, los servicios educativos… etcétera.

Iniciativas como la de Loup Ventures pretenden racionalizar la relación del hombre con la máquinainteligente de manera tal que las firmas que participan en desarrollos de productos y servicios puedan ‘evangelizar’ a los usuarios y demostrar que relacionarse con los robots no es tan malo, inclusive si nos pueden quitar el trabajo, o negarse a pagar impuestos (bueno, no tanto, pero eso podría darse si personajes como Bill Gates se imponen con propuestas como la de cobrar un impuesto a los robots).

Con esto en mente, lo que sigue será nuestra capacidad de adaptación, o retroceso. El mito del robot malo, o de Frankenstein, que exploraba Asimov en sus relatos robóticos dejó un mensaje más positivo: la fobia al hombre mecánico deberá ceder en la medida en que se parecen más al hombre. Obvio, la metáfora Asimoviana no refiere a un parecido tipo androide perfecto, sino a que los robots, o la mano de obra automatizada, haga el bien sin mirar a quien… siempre y cuando se le programe así.