
Por Silvia Olmedo
Llegó el día en que te diste cuenta o por fin aceptaste, que el que creías el amor de tu vida no lo es tanto y hay que decir adiós. Sí, vas a ponerle punto final a tu relación, pero no sabes cómo. Diez mil opciones pasan por tu mente:
Quedar con tu próximamente ex en un café y decirle que esto se acabó (sí, has visto demasiadas películas y qué).
Dejar de contestarle los mensajes y aplicar la Houdini.
Inventarte un pleito de la nada y desatar una pelea épica que acabe en un “borra mi número de tu teléfono”.
“Contratar a una persona que le seduzca para que puedas acusarle de infidelidad.”
Si el nivel de descabellamiento de las ideas va en aumento y además del cine eres amante de los programas de Investigation Discovery ¡para ya!Concéntrate en el café y de preferencia queden de verse ahí para que no tengan que compartir el camino. Háblale con honestidad pero sé sensible. Intenta evitarle dolor y échate la culpa. Recuerda que esa persona formará parte de tu historia amorosa. Además, tal vez sus cables vuelvan a cruzarse y mejor que no hagan corto circuito. Tú ahora crees que es el final, pero las estadísticas señalan que casi el 25% de las mujeres vuele a tener sexo con sus exparejas (en el caso de ellos el porcentaje es mayor).
Un EX-celente es el que además de tener clase y estilo para romper, con el paso del tiempo cumple con otros puntos:
No cuenta las intimidades del otro
Nunca habla mal de esa persona
Si se la encuentra con alguien más, se comporta de forma encantadora
Recuerda que siempre es mejor ser un Ex-celente que un Ex-cremento y que los números no mienten, es probable que vuelvan a enredarse en las sábanas.
¿Tienes un Ex-celente? ¿Crees que tú lo eres?





