Si algo no se detiene es el tiempo, ni las estaciones, estamos entrando ahora a la tercera estación del año, la más bonita, al menos para mí, y con eso llegan las fechas de celebración -¡ya huele a pan de muerto!- o pan de hojaldre para otros; con la temporada de lluvias, que aunque es buena, nos afecta con tanto bache en las calles principales (la calle jalapa por ejemplo, si esa, que cruza por la secundaria uno hacia las vías del tren) que nadie se responsabiliza y mientras es problema local, estatal, federal, de Dios, el diablo, brujas, ángeles o principados, quienes sufren las consecuencias somos los ciudadanos que transitamos regularmente por ahí en nuestros autos, entre lluvias no se distingue las tremendas zanjas, que en lugar de bache parecen riachuelos que cruzan bajo la ciudad como las que hay en Villa de Mainero. No sé qué sucede, pero ya lleva meses, ¡meses!

Al menos deberían avisarnos si quieren que vivamos como gamers y hacer de tin-marin para ver a qué bache le caigo y cual no (?). 

Ahora que descargue un poco mi inconformidad sobre el terrible estado de calles en mi ciudad, para equilibrar la rabieta anterior, prosigo a decirles, que el otoño ya está aquí, los calores ya no son tan sofocantes, y las lluvias refrescan el clima, este martes 22 de septiembre inicia el equinoccio de otoño, National Geographic explica que, los equinoccios ocurren dos veces al año y todos los planetas del sistema solar experimentan equinoccios y esta es la poderosa razón por la que la Tierra tiene estaciones.  En el solsticio de verano, les platique que había ciertas celebraciones, festividades y rituales, que también hay para el inicio del otoño, esto, en América goza de más influencia, a través de la historia, diversas culturas alrededor del mundo han celebrado las fechas que representaban un cambio de estación, la antigua pirámide Maya escalonada conocida como El Castillo, en Chichén Itzá, México. De forma exacta, durante la puesta de sol en los equinoccios de primavera y otoño, la luz solar baña la empinada escalinata de esta construcción en el ángulo justo para crear la espeluznante forma de una serpiente que parece deslizarse, una ilusión de luces y sombras crea siete triángulos en el lado de la escalera, que se conectan con la plataforma superior de la cabeza de piedra gigante de la serpiente emplumada en la parte inferior. Este fenómeno permanece por completo alrededor de cuarenta y cinco minutos antes de comenzar a descender de la pirámide para así desaparecer; se solía creer que era cuando Kukulcán regresaba a la Tierra, para bendecir las buenas cosechas y la buena salud de sus adoradores. 

Estas fiestas también se conocen como Fiesta de la Cosecha, la segunda cosecha, Mabon (Sabbat), Equinozio di Autunno (Strega), etc., muchas culturas cuentan con celebraciones parecidas, por ejemplo, en China celebran lo que se conoce como Chung Chiu «el festival del doble nueve», y es la fiesta que marca el final de la cosecha de arroz. Los judíos celebran el final de la cosecha con el Succoth  «Fiesta de las Cabañas» o «de los Tabernáculos». En la tradición romana se llamaban Fiestas Dionisiacas, y celebraban la cosecha de la uva bebiendo grandes cantidades de vino que se recogían en la cosecha anterior.  Los Druidas la llamaban Mea’n Fo’mhair, la segunda cosecha, y honraban al Dios del Bosque representado como un hombre verde, ofreciendo aspersiones de sidra y vino a los árboles. 

Estas festividades traían consigo rituales, la recolección de los frutos, hospedar amigos y familiares; los campos, estaban ya casi vacíos porque los cultivos ya se han recogido y almacenados para el próximo invierno; se honra el cambio de las estaciones, y marca el comienzo de una época de serenidad. 

Otoño nos habla sobre equilibrio perfecto y vernos desde otra perspectiva, pues, al igual que la luz y la oscuridad, todo lo opuesto es necesario; lo cálido y lo frio, el Dios y la Diosa, la Vida y la Muerte, son parte de la dualidad de la naturaleza y ninguno es más importante o mejor que otro; es temporada de introspección, las hojas verdes comienzan a dorarse y a caer, la naturaleza nos invita a la quietud, la relajación, el descanso, y no me refiero sólo a lo físico, sino a lo mental, espiritual y lo emocional; en esta época el día y la noche tienen la misma duración, pero será poco el tiempo ya que en invierno se inclinará más hacia la oscuridad y la inactividad. 

El comienzo del otoño marca el momento (según la mitología griega) en que Perséfone vuelve a descender al mundo inferior con Hades, para después regresar a la tierra en primavera, por esta razón en el comienzo del otoño es la época del año en que se celebraban los Misterios Eleusinos Mayores (ritos de purificación importantes para el mundo pagano de la Grecia antigua).

Parte de las tradiciones aún se comparten y han ido evolucionando hasta nuestros tiempos quedándose vigentes, agradecer la segunda cosecha con cenas familiares, recolectar plantas y vainas secas, hornear panes, pasteles de calabaza y manzana para tus seres queridos, mermeladas caseras, cocinar platillos con frutas de temporada, tomar chocolate caliente, encender velas, cocinar dulces de calabaza, caminar en el parque por las tardes, etc. 

El momento de introspección ha llegado, creo que este 2020 a muchos nos replanteará la existencia misma, no importa que en esa introspección rebote nuestro auto en una zanja lodosa, de esas que abundan por la ciudad, ojalá la misma temporada, de apertura al insight de los o las responsables de tremendo destrozo en las calles jalapa, Guanajuato, y muchas más, ¡que buena falta les hace! No importa si sea gobierno local, o entidad pública pero que accionen pronto, los meses pasan y como diplomada en psicoterapia puedo decir que no los he visto hacerse responsables de sus actos, y necesitan terapia urgentemente. 

A los demás, disfruten la belleza de esta temporada, y comencemos a prepararnos para el invierno, vitamina C y tecitos que refuercen nuestro sistema inmune para evitar un rebrote fuerte del COVID-19, no bajemos la guardia, aun no es semáforo verde, por lo demás te invito a que cada semana este té de mujer sea placentero para ti, para mí, para todos y me sigas en la página de Facebook Té de Mujer  por twitter me encuentras como Genesis Amayrani, y también puedes escribirme o platicarme tus inquietudes, historia, preguntas, etc., al email tedemujer@gmail.com

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Un abrazo mágico y encantador, ¡Arrivederci! 

Equinoccio de otoño lluvias baches y otras festividades