
Luego de que dos unidades se estrellaran de frente a alta velocidad, los conductores de los vehículos resultaron lesionados; los coches quedaron como un montón de hierros retorcidos en la carretera Reynosa-Río Bravo, a la altura del ejido Palo Blanco.
Los vehículos participantes en este percance, se tratan de un Jeep, color rojo, conducido por Marcos, de 28 años y la segunda, una camioneta Ford Escape, color gris, tripulada por otro individuo que no se identificó.
Después de que se suscitara el brutal encontronazo, ambos conductores resultaron con lesiones, trascendiendo que, Marcos presentaba una fractura de cadera.





