CIUDAD DE MÉXICO.- El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, encabezó el día de ayer el homenaje luctuoso a Rafael Tovar y de Teresa, Secretario de Cultura, en el que aseguró que “hoy más que nunca, los mexicanos debemos mantener y fortalecer nuestra unidad en lo esencial, y lo esencial es nuestra cultura y nuestra identidad”.
“Gracias, Rafael, por haber encarnado esa unidad a lo largo de tu trayectoria como ser humano y como servidor público”, expresó.
En el Centro Nacional de las Artes, cuya creación impulsó Tovar y de Teresa, el Primer Mandatario puntualizó que “la cultura es la raíz de la unidad entre los mexicanos. La cultura crea puentes; Rafael Tovar y de Teresa fue un puente entre el servicio público y la comunidad artística y cultural hasta el punto de borrar las diferencias”.
“En todo momento, Rafael fue un factor de unión” y fue conciliador de personas y corrientes de pensamiento, agregó.
El Presidente de México aseguró que Tovar y de Teresa “comprendió que la cultura es nuestra fuente de identidad y de proyección hacia el futuro. Por eso, se propuso como misión de vida que los mexicanos y el mundo nos conociéramos mejor a través de ella”.
Dijo que las políticas culturales que impulsó fueron resultado de la conjunción inusual de dos esencias: la de hombre de cultura y la de hombre de Estado.
Destacó que “su gran legado, lo que perdurará en el tiempo, serán las instituciones que construyó. Al frente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, en tres Administraciones distintas, dejó una huella profunda en las políticas culturales que, como pocos, creó y enriqueció”.
Expuso que al Centro Nacional de la Artes lo imaginó “no sólo como un espacio físico para difundir la cultura, sino como un lugar con vida propia donde los artistas y creadores se forman y las familias conviven en torno al arte”.
Asimismo, “promovió y estimuló a los creadores, fomentó la música y el cine, fue fundador del Canal 22, creó el Centro de la Imagen, el Sistema de Fomento Musical y el Programa de Desarrollo Cultural Infantil, Alas y Raíces”.
La importancia de su tarea, añadió, “llevó a la creación de la Secretaría de Cultura, de la cual fue su primer titular”. Recordó que el último de los 12 sitios que él logró que fueran reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Mundial fue el Sistema Hidráulico del Acueducto del Padre Tembleque, en los estados de México y de Hidalgo.
El Presidente Peña Nieto mencionó que la pasión renacentista de Tovar y de Teresa “lo llevó a traer a México, en esta Administración, las exposiciones de Leonardo y de Miguel Ángel, así como la réplica de la Capilla Sixtina, entre muchos otros proyectos”.
“Rafael quería que todos los mexicanos tuvieran acceso a las máximas expresiones culturales del mundo. Su pasión por democratizar la cultura sólo era igualada por su trabajo para impulsar la creatividad de los artistas mexicanos”, enfatizó.
Resaltó que fue “digno heredero de la mejor y más generosa tradición cultural mexicana; una tradición conformada por un patrimonio histórico y cultural que nos enorgullece por creadores e intérpretes excepcionales, por originales pensadores que han reflexionado sobre el arte y el devenir del mundo”.
Afirmó que “supo poner las herramientas del Estado a favor de los creadores y de la defensa del patrimonio artístico y cultural de nuestro país”, y apuntó que “la mejor manera de honrar su memoria es mantener vivo su ejemplo de amor a México y de entrega absoluta a todas las manifestaciones de la cultura y el arte, donde Rafael Tovar aportó lo mejor de su talento”.
El Presidente Enrique Peña Nieto montó dos guardias de honor, la primera, acompañado por familiares, y la segunda por integrantes del Gabinete Legal del Gobierno de la República.





