
España. – El presidente de la Generalidad de Cataluña, Carles Puigdemont, pidió respetar los resultados del referéndum independentista del pasado 1 de octubre, pero llamó a un periodo de diálogo con el gobierno español central.
En sesión ordinaria del Parlamento de Cataluña, Puigdemont dijo que comparecía con la responsabilidad de asumir el mandato dictado por los resultados de la consulta, pero solicitó al Congreso suspender la declaratoria de independencia para un periodo de mediación con partidos, gobierno y ciudadanos.
“La ley del referéndum dice que una vez ganado el sí el Parlament se reunirá para declarar la independencia. Eso es lo que hacemos hoy con toda solemnidad y con la misma solemnidad proponemos que el Parlament suspenda la declaración de independencia para emprender un diálogo para llegar a una solución acordada”, dijo la cabeza del Govern segundos después de anunciar que Cataluña había decidido erigirse como un Estado en forma de República.
En su discurso, mayoritariamente pronunciado en catalán, Puigdemont dio antecedentes de las discrepancias de la sociedad de esa comunidad con el gobierno central, que, de acuerdo con su visión, se olvidó de los principios de la Constitución de 1978 y desde entonces ha recurrido a la represión e intimidación ante diversos procesos internos con fines independentistas.
“El pueblo de Cataluña reclama desde hace muchos años libertad para poder decidir y no hemos encontrado interlocutores en el pasado ni los hemos encontrado ahora”.
Puigdemont cambió al castellano hacia la mitad de su discurso para mandar un mensaje al resto de los ciudadanos españoles, a quienes dijo que la sociedad catalana los respeta pero que la relación se ha desgastado y no puede seguirse pronunciando por un status quo.
“No somos locos, golpistas ni abducidos, ni criminales, somos gente normal que pide poder votarNo tenemos nada contra España y los españoles, al contrario, nos queremos reentender mejor. La relación no funciona y la situación se ha hecho imposible”.
Pese a que Puigdemont sí declaró que Cataluña tiene el mandato de convertirse en un Estado independiente en forma de República, la suspensión deja la formalidad y seriedad de esa postura en el aire, con la sesión de exposición de los partidos del Congreso Catalán aún por venir. Reportes preliminares de medios locales advertían de la posibilidad de que Puigdemont declarara de forma unilateral la independencia, con lo que hubiera incurrido en el delito de “rebelión” para el Estado español.





