Las Vegas, Columbia. La ex primera dama Hillary Clinton superó a Bernie Sanders en las asambleas de Nevada, al capitalizar un electorado demócrata más diverso que podría impulsarla hacia una victoria crucial por la candidatura presidencial demócrata.
Paralelamente, los aspirantes republicanos se enfrentaron en primarias presidenciales en Carolina del Sur, una elección que terminó de afianzar la solidez de Donald Trump como principal candidato a la nominación por su partido.
Clinton se impuso en la tercera escala del proceso interno demócrata con el respaldo del voto de mujeres, sindicalistas, minorías y electores que creen que la exsecretaria de Estado tiene mayores probabilidades de ganar las presidenciales de noviembre.
Con el 85 por ciento de los votos de delegados escrutados, Hillary se imponía con el 52,5 por ciento ante Sanders, que obtenía el 47,4 por ciento.
“Llamé a Hillary Clinton para felicitarla por su victoria”, expresó Sanders ante sus seguidores, pero también recordó que hace sólo cinco semanas estaba a 40 puntos porcentuales de su rival por la candidatura presidencial demócrata.
“Algunos pueden haber dudado de nosotros, pero nunca dudamos de nosotros mismos”, exclamó Hillary en su discurso en el hotel Caesars Palace, sede de su campaña en el estado.
Asimismo, aseguró que “los estadounidenses tienen derecho a estar enojados, pero también hambrientos de soluciones de verdad”, en una comparecencia acompañada por su esposo, el expresidente Bill Clinton.
Este comentario pareció estar dirigido a los votantes de Trump, que anoche se impuso otra vez y afianzó su liderazgo entre los conservadores.

Lejos, el favorito
Con holgura, el magnate neoyorquino lograba anoche una cómoda victoria en las primarias republicanas de Carolina del Sur.
Con el 28 por ciento escrutado, Trump, que contaba con una amplia ventaja en las encuestas, fue declarado vencedor por los medios, por delante de los senadores por Texas, Ted Cruz, y Florida, Marco Rubio, ambos de origen cubano, que se disputaban la segunda posición.
Trump, con el 33,9 por ciento, aventajaba a Cruz, con 22,1 por ciento, y a Rubio, con 21,3 por ciento. En cuarto lugar, muy alejado, se ubicaba el exgobernador de Florida Jeb Bush, con el 8,4 por ciento.
De este modo, el polémico magnate obtiene su segunda victoria consecutiva tras imponerse en New Hampshire y refuerza sus opciones para conseguir la candidatura.





