El Senado de EEUU investiga al yerno de Trump por su relación con Rusia

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Por El Mundo

Washington.- La guerra política y legal desatada por los vínculos de Donald Trump y Rusia llegó ayer al círculo más íntimo del presidente de EEUU: su familia. El yerno de Trump, Jared Kushner, considerado unánimemente la persona con más influencia sobre el presidente, deberá testificar ante el Senado por sus contactos, que hasta ahora habían sido mantenidos ocultos, con el banco del Estado ruso Vnesheconombank (VEB), una entidad que está al borde de la quiebra, no tiene apenas actividad, ha sido empleada por Moscú como ‘tapadera’ de operaciones de espionaje, y está sometida a sanciones de la UE y de EEUU por su papel como financiador del presidente ruso, Vladimir Putin, y de la guerra de Ucrania.

Los motivos por los que Kushner accedió a reunirse con el presidente de VEB, Serguei Gorkov, y con el embajador ruso en EEUU, Serguei Kislyak, son difíciles de comprender. Fue en diciembre, en la Torre Trump, en un momento en el que el vestíbulo del edificio, en el centro de Manhattan, vivía una ‘procesión’ de empresarios y políticos que iba a visitar al ya presidente electo. Iban los presidentes de empresas que se habían opuesto a Trump, entre ellos Apple o Amazon, y también los de quienes les habían respaldado, como el de la petrolera ExxonMobil, que salió de su primera reunión con el futuro presidente con la oferta de ser secretario de Estado.

Otros entraban por puertas más discretas. Posiblemente, por el garaje. Ésa fue la vía de acceso que empleó Kislyak, y tal vez también Gorkov, para reunirse con Kushner. Según la Casa Blanca, la conversación que mantuvieron los tres fue intrascendente. Ayer, el diario ‘The Wall Street Journal’, cuyo propietario, Rupert Murdoch, es amigo de Donald Trump, declaraba en su edición online que Kushner estaba encargado de abrir canales de comunicación con grandes empresas extranjeras.

Ahí es donde no encaja el relato de la Casa Blanca. A juzgar por las informaciones publicadas en los últimos años, la actividad comercial de VEB tiene la misma solidez que el negocio de importación de aceite siciliano de Don Vito Corleone (Marlon Brando) en ‘El Padrino’. En primer lugar, VEB está o en quiebra, o al borde de la quiebra, y apenas tiene actividad.