El mundo mira en silencio esta guerra contra las mujeres

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El mundo mira en silencio esta guerra contra las mujeres

Ni siquira Kabul, la capital de Afganistán, puede hacer ya de último refugio.

Las miles de personas que huyeron en dirección a la capital para escapar del ataque de los talibanes se encontraron este domingo con que el grupo extremista se hizo del control del país.

La ONU pidió a los vecinos de Afganistán que mantengan sus fronteras abiertas a medida que aumenta el número de civiles que se desplazan en el territorio.

La escasez de alimentos es “grave”, informaron funcionarios del Programa Mundial de Alimentos (PMA), de la ONU, y advirtieron sobre una catástrofe humanitaria.

El viernes, los talibanes tomaron la segunda ciudad más grande del país, Kandahar, la última capital provincial en caer.

La ciudad sureña de 600.000 habitantes fue una vez el bastión de los talibanes y es de importancia estratégica debido a su aeropuerto internacional y su producción agrícola e industrial.

Tras esto, se hicieron con el control de Jalalabad, una importante ciudad próxima a Kabul.

“Tiempos oscuros”

Sahraa Karimi, una cineasta afgana en Kabul, le dijo a la BBC que sentía que el mundo le había dado la espalda a Afganistán y que temía un regreso a los “tiempos oscuros”.

La vida bajo los talibanes en la década de 1990 obligó a las mujeres a usar el burka que las cubría por completo. Los islamistas radicales restringieron la educación para las niñas mayores de 10 años y se impusieron castigos brutales, incluidas ejecuciones públicas.

“Estoy en peligro, (pero) ya no pienso en mí”, aseguró Karimi. “Pienso en nuestro país, pienso en nuestra generación. Hicimos mucho para tener estos cambios”.

“Pienso en las niñas… Hay miles de mujeres hermosas y talentosas en este país”, añadió.

Del mismo modo opinó Freshta Karim, fundadora y directora de la biblioteca móvil Charmaghz en Kabul y defensora de los derechos de la niñez.

“Los talibanes no cambiaron. Ellos nos consideran como un botín de guerra. Así que donde van fuerzan a las mujeres a casarse y creo que esa es la peor venganza que tienen contra nosotras”, aseguró a la BBC.

“Esta es la mayor guerra en contra de las mujeres en estos tiempos. Y por desgracia el mundo la está mirando en silencio”, lamentó.

Mensajes desesperados de las jóvenes

Todas las noches, hombres y mujeres jóvenes me mandan mensajes desesperados pidiendo ayuda. “Reza por nosotros”, dice uno. “La situación es crítica, estamos preocupados”, afirma otro.

Kabul está en estado de shock y perplejidad. La capital es el gran premio que le falta al Talibán.

He informado desde Afganistán durante más de una década. He entablado relaciones con mujeres periodistas, juezas, parlamentarias, estudiantes de universidad y activistas de derechos humanos.

Todas me dicen que dieron un paso hacia delante porque los estadounidenses y sus aliados les animaron a hacerlo. Durante 20 años Occidente inspiró, financió y cobijó a esta nueva generación de afganos. Crecieron con libertades y oportunidades que han hecho suyas.

En mi último viaje a Kabul hablé con comandantes del Talibán. Me dijeron que están determinados a reimponer su versión de la sharia, que incluye la lapidación por adulterio, la amputación de miembros por robo e impedir que las niñas mayores de 12 años vayan a la escuela.

Ese no es el Afganistán y el Kabul que estas jóvenes mujeres conocen ni quieren.

“Hay rumores de que cuando recuperen el poder matarán a todos los cercanos al gobierno y a los Estados Unidos. Tenemos miedo”, me dijo una persona.

La única respuesta de Estados Unidos y de sus aliados occidentales a estos pedido de ayuda por el momento ha sido el silencio.

En declaraciones a la BBC poco antes de la caída de Kandahar, Pashtana Durrani, directora ejecutiva de una ONG educativa que trabaja con niñas afganas, dijo que temía por su vida debido a su papel vocal en la defensa de la educación de las mujeres.

“Las niñas con las que trabajamos huyeron”, aseguró. “No sé dónde están las estudiantes y personalmente estoy asustada por sus vidas. ¿Qué pasa si las obligaron a casarse con un combatiente talibán? ¿Cómo será su vida?”, se preguntó.

POR BBC NEWS MUNDO